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Channel: Retratos de la Historia
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Cita de la Semana

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"Los cortesanos son unos pobres enriquecidos por la mendicidad."

Frase de: Sébastien Roch Nicolas de Chamfort (1741-1794), académico y escritor.

CURIOSIDADES -206-

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"A Rey Gordo, Rey Puesto"



Sancho I, rey de León entre 956 y 958, y luego entre 960 y 966, es de esos monarcas que reinó dos veces, como Felipe V de las Españas, pero no por los mismos motivos. Si Felipe V, tras abdicar la corona en su primogénito, tuvo que volver a coger el cetro por la inesperada muerte de éste y la extrema juventud del otro hijo menor, en el caso del rey leonés fue muy distinta la circunstancia.

Sancho I era un tragaldabas de cuidado. Su dieta era tan hipercalórica, que llegó a pesar la friolera de 240 kgs.; de ahí su apodo de Sancho "el Craso" o, dicho más claramente, "el Gordo". Tan seboso se tornó, que perdió el respeto de sus súbditos y nobles castellano-leoneses, y un buen día fue buenamente "relevado" de sus funciones para ser reemplazado por su primo Ordoño IV. Destronado, Sancho acudió a su abuela para solicitar su ayuda y ésta, hizo lo propio contactando al califa cordobés Abderramán III para solicitar los servicios de su médico personal, habiéndose hecho eco de la fama de éste, pidiendo que le proporcionase un remedio eficaz para acabar con la gordura de su nieto. La "ayuda" musulmana tuvo su precio: la cesión de un puñado de plazas en las riberas del Duero como pago. Cierto o no, las crónicas aseguran que Sancho viajó hasta Córdoba, donde se vio retenido entre cuatro paredes, cual prisionero, y sometido a una dieta tan drástica como cruel: le cosieron los labios para que no pudiera ingerir nada sólido en 40 días, y tan solo le proporcionaron regularmente una infusión de hierbas medicinales para que no se deshidratara en el proceso. El bestial remedio dio sus frutos: perdió 120 kgs. y, poco después, pudo recuperar su trono con la combinada ayuda militar musulmana y pamplonesa.

Seis años después, y como involuntario precursor del cuento de Blancanieves, Sancho I moría envenenado tras ingerir una manzana ofrecida por un tal Conde Gonzalo, que sigue siendo aún un noble sin identificar por los historiadores al obviarse su patronímico en las crónicas.

CURIOSIDADES -207-

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"Premios Inadmisibles"



Aunque parezca mentira, los dos dictadores que flirtearon y luego se ensarzaron en una lucha a muerte durante la IIª Guerra Mundial, Adolf Hitler y Iosif Stalin, fueron en su día propuestos como candidatos al Premio Nobel de la Paz. El canciller y führer alemán fue propuesto en 1939, por un tal Brandt, miembro del Parlamento Sueco. Pero su propuesta no fue tomada en serio.
Por lo que toca al Nº1 del Partido Comunista de la República Soviética, su candidatura fue barajada en 1945 y en 1948, por sus esfuerzos en poner un punto y final a la contienda mundial. Tampoco tuvo éxito al iniciarse la llamada "Guerra Fría".
Recordemos, como puntilla final a esa curiosidad histórica, que ambos líderes llevaron a la muerte a 40 millones de personas.

Cita de la Semana

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"Al no hacer nada, aprendemos habitualmente a hacer mal las cosas."
 
Frase de: Estanislao I Leszczynski, Duque de Lorena y de Bar, ex Rey de Polonia (1677-1766).

CURIOSIDADES -208-

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"De reina sílfide a emperatriz paquiderma"



La Reina Victoria I de Gran-Bretaña e Irlanda (1819-1901) ha dejado, en la memoria colectiva -gracias a no pocas películas-, una imagen de vieja enana enjoyada, gorda, viuda, amargada y canosa, siempre vestida de negro y de trato poco afable.

Sin embargo, cuando ascendió al trono británico en 1837, computando apenas 18 años de edad, era una mujercita de preciosos ojos azules, diminuta, algo rolliza, mofletuda y grácil, con un talle de 50 cms. Se parecía enormemente a su abuelo el rey Jorge III, tanto que decían de ella que parecía "el rey Jorge con faldones"...



Cuando casó con su primo-hermano el príncipe Alberto de Sajonia-Coburgo-Gotha, descubrió los placeres de la intimidad matrimonial haciendo temblar la cama, cosa que le encantó sobremanera. Sin embargo, las facturas de tales placeres le resultaron harto desagradables: cuando se encontraba encinta, Victoria sufría sus embarazos como una travesía del infierno que culminaba con dolorosos alumbramientos. Es más, aborrecía a los recién nacidos de su vientre, a los que consideraba pequeños monstruos desagradables, arrugados y chillones. Ni por asomo quiso darles el pecho, ya que le daba un asco tremendo. De hecho, Victoria parecía carecer de sentimientos maternales y sus hijos no eran más que un estorbo a sus ojos. En ese aspecto, su marido Alberto fue mejor padre y más atento a su prole que ella, y varios grabados de la época lo remarcan así. Para colmo, sus ocho sucesivos embarazos habían deformado su cintura: de sus 50 centímetros de soltera, había pasado a los 96 centímetros de casada. Siendo una mujer de pequeña estatura (1 metro 52 centímetros), el hecho de que se dilatara su cintura con los embarazos, no mejoró su aspecto.



Pero el asunto de su real cintura empeoraría después de perder al amor de su vida en 1861. Viuda y destrozada, la llamada "Viuda de Windsor" se abandonó totalmente al único placer que le quedaba: la comida. El resultado fue que, en su vejez, la soberana de 1 m. 52, convertida en la emperatriz de la India y cabeza de un imperio colonial inmenso, se ensanchó a imagen y semejanza de éste, llegando a tener 142 cms. de cintura. 

ESPAÑA, ESA DICTADURA PERFECTA

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ESPAÑA ES LA "DICTADURA PERFECTA"
 
 
 
El escritor Aldous Huxley (Aldous Leonard Huxley, Godalming, 1894 - Los Ángeles, 1963) describió así la dictadura perfecta: "Tendría la apariencia de una democracia, pero sería básicamente una prisión sin muros en la que los presos ni siquiera soñarían con escapar".

España es hoy la plasmación más fiel de esa abominable dictadura perfecta en todo el planeta.

 

Los españoles fueron admirados en todo el mundo por su valentía y comportamiento en los campos de batalla, pero hoy pasan por ser uno de los pueblos más cobardes del mundo y uno de los que soportan más abusos y arbitrariedades de su clase política. Uno no entiende por qué los españoles no se rebelan ante tanta injusticia, ante abusos como ese Impuesto de Sucesiones que cobran algunos gobiernos autonómicos y que obligan a miles de familias a renunciar a sus herencias, o ante la impunidad de los poderosos, la brutal corrupción, el desmesurado y costoso tamaño del Estado, los inmerecidos y enormes privilegios de los políticos, la desigualdad hiriente, la desprotección de los débiles y otras suciedades y canalladas que convierten el país en un infierno político y humano.

La única explicación razonable de ese extraño fenómeno de sumisión y cobardía de un pueblo que hace apenas tres siglos era el más bravo y temido del mundo, cuyos ejércitos nunca sufrieron una derrota en casi tres siglos de combates contra todos, es que los políticos que gobiernan España han sabido construir la "Dictadura Perfecta", una forma de gobierno que el escritor visionario Aldous Huxley describía así: "Una dictadura perfecta tendría la apariencia de una democracia, pero sería básicamente una prisión sin muros en la que los presos ni siquiera soñarían con escapar. Sería esencialmente un sistema de esclavitud en el que, gracias al consumo y el entretenimiento, los esclavos amarían su servidumbre".

España clavada, el país donde la gastronomía, la ración de fútbol casi diaria, las innumerables fiestas y las mentiras del poder, sirven para fabricar esclavos tan imbéciles que creen vivir en un paraíso cuando la verdad es que sus políticos les oprimen con impuestos insoportables, les roban, les engañan diciéndoles que su dictadura de partidos es una democracia y en el que la Justicia, la información y prácticamente toda la acción de gobierno están infectadas de corrupción, arbitrariedad y abuso.

Pero los españoles, como dijo Aldous Huxley, "aman su servidumbre".


Cualquier otra sociedad europea sería incapaz de soportar tanto abuso y tanta injusticia como la española. Los rumanos, con una corrupción de inferior calado, han salido a las calles y plazas hasta acorralar a su gobierno y obligarle a que retire una ley que despenalizaba algunos delitos de corrupción, mientras que en España nadie se moviliza, a pesar de que los partidos políticos se han convertido, por la acumulación de delitos y por las colas de delincuentes que esperan ser procesados, en las asociaciones más peligrosos y delictivas del país, después de la bada terrorista ETA.

En España los políticos gobiernan en contra de la voluntad popular, sin hacer caso de las aspiraciones más intensas de la población, entre las que destacan el deseo de que el Estado, demasiado grueso e imposible de financiar por estar preñado de políticos parásitos viviendo a costa de los impuestos, sea reducido drásticamente, que los partidos políticos dejen de ser financiados con el dinero de los impuestos y que se castigue a los corruptos y se les encarcele hasta que devuelvan el botín robado.

Todas y cada una de las aspiraciones de los cobardes y felices españoles, atontados e imbéciles habitantes de esa España convertida en prisión sin muros, son ignoradas por los políticos, que incumplen sus promesas electorales, que no rinden cuentas ante los ciudadanos, que no respetan la separación de poderes, que prostituyen la democracia, que han ocupado la sociedad civil, que cobran impuestos insoportables y abusivos, que se han rodeado de privilegios inmerecidos y arbitrarios, que despilfarran y endeudan al país hasta la demencia, que practican la corrupción y que tratan el dinero de los impuestos con opacidad y como si les perteneciera.

A pesar de todo eso y de que, a cambio de los impuestos y de los esfuerzos del pueblo, los ciudadanos cada día reciben menos salarios y menos servicios de calidad del Estado, los españoles, convertidos en esclavos imbéciles, creemos que vivimos en un paraíso, ignorando nuestros dramas más intensos: que el país se despedaza, víctima de los enloquecidos independentistas, que nuestros políticos anteponen una y mil veces sus propios intereses al bien común, que nuestros jóvenes tienen que emigrar porque no tienen trabajo ni oportunidades en España, que las pensiones de jubilación, pagadas con esfuerzo durante toda la vida laboral, están en peligro, que la corrupción lo inunda todo y que la educación y la enseñanza de nuestros hijos es pura basura.


¡Vivan las "caenas" de la cárcel España!

Francisco Rubiales.
 

 

DON CARLOS DE AUSTRIA

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DON CARLOS DE AUSTRIA
el sádico hijo de Felipe II
 
 

Hasta sus últimos días, Felipe II recordaría con la mayor de las penas la noche del 18 de enero de 1568. Vestido con la armadura real, el Monarca más poderoso de su tiempo condujo a un grupo de cortesanos y hombres armados por los oscuros pasillos del Alcázar de Madrid«sin antorchas ni velas» al aposento del Príncipe Carlos, el hijo del Rey y su único heredero. Al despertarse y hallarse rodeado de hombres armados, Don Carlos exclamó: «¿Qué quiere Vuestra Majestad?¿Quiéreme matar o prender?». «Ni lo uno ni lo otro, hijo», contestó Felipe II instantes antes de que el Príncipe se llevara la mano a la pistola cargada de pólvora que guardaba siempre en la cabecera de su cama. Un episodio recogido en detalle por Geoffrey Parker en el libro «Felipe II: la biografía definitiva».


El joven heredero fue arrestado, sin que nadie llegara a apretar el gatillo, y acusado de conspirar contra la vida de su padre. Días antes, uno de sus mejores amigos, Don Juan de Austria –hermano bastardo del Rey y a la postre héroe de Lepanto–, se había visto obligado a desvelar los planes de su sobrino al percatarse de la gravedad de su locura. El cautiverio de seis meses, lejos de calmar a Don Carlos, empeoró su salud mental y terminó costándole la vida en un arranque de demencia a los 23 años de edad. En medio de una huelga de hambre, el heredero de la Monarquía Hispánica se acostumbró a calmar sus calenturas volcando nieve en su cama y bebiendo agua helada, lo cual terminó consumiendo su quebradiza salud. Por supuesto, la propaganda holandesa acusó directamente al Rey de ordenar el asesinato de su hijo y argumentó que lo único que quería Don Carlos era acabar con la tiranía de su padre en los Países Bajos. El melancólico y misterioso carácter del Monarca, a su vez, prestó los ingredientes para que Giuseppe Verdi, recogiendo la leyenda negra, compusiera siglos después una de sus óperas más famosas: «Don Carlo».


Endogamia, malaria y una caída: las culpables


La propaganda holandesa, sin embargo, no podía estar más equivocada en este caso. Felipe II fue excesivamente permisivo con la actitud de Don Carlos, el cual arrastraba problemas mentales desde que era niño. Del Príncipe maldito se ha dicho, sin excesivo rigor, que siendo solo un infante gozaba asando liebres vivas y cegando a los caballos en el establo real. A los once años hizo azotar a una muchacha de la Corte para su sádica diversión: un exceso por el que hubo que pagar compensaciones al padre de la niña. No en vano, junto a su sobrino biznieto Carlos II «el Hechizado», el primer hijo de Felipe II es el máximo exponente de las consecuencias de la endogamia practicada por la Casa de los Habsburgo.


Hijo de Felipe II y María Manuela de Avis, los cuales eran primos hermanos por parte de padre y madre, Don Carlos solo tenía cuatro bisabuelos, cuando lo normal es tener ocho. Según estudios recientes (Álvarez G, Ceballos FC, Quinteiro C, «The Role of Inbreeding in the Extinction of a European Royal Dynasty»), la sangre de Don Carlos portaba un coeficiente de consanguinidad de 0,211–casi el mismo que resulta de una unión entre hermanos y solo por debajo de Carlos II, un 0,254 –. No obstante, los trabajos históricos actuales consideran que los genes no estaban directamente relacionados con la locura del Príncipe. Así, según el hispanista Geoffrey Parker en su biografía sobre Felipe II, el heredero a la Corona fue un niño relativamente normal, de inteligencia media-baja, que no sufrió graves episodios de demencia hasta la edad madura.


Bien es cierto que, como le ocurrió a Felipe II, el Príncipe heredero se crió lejos de sus padres. Huérfano de madre a los cuatro días de nacer, Carlos quedó bajo la custodia de sus tías, las hijas de Carlos V que todavía no tenían compromisos matrimoniales, puesto que su padre estuvo ausente de España en los primeros años de su reinado. Con 11 años, una plaga de malaria asoló la Corte y afectó al joven, quizás más vulnerable que el resto por sus deficientes genes. La enfermedad provocó en el Príncipe un desarrollo físico anómalo en sus piernas y en su columna vertebral, que, a su vez, pudo estar detrás de la grave caída que sufrió a los 18 años de edad mientras perseguía por el palacio a una cortesana. Los médicos llegaron a desahuciar al joven, dándole apenas cuatro horas de vida, y un grupo de franciscanos trasladaron los huesos de San Diego de Alcalá a los pies de su cama solo a la espera de un milagro. Contra todo pronóstico, una arriesgada trepanación pudo salvar la vida del Príncipe Carlos; no obstante, pronto se evidenciaría que los daños cerebrales se presumían irreparables.


En los años previos a aquella caída, Don Carlos vivió su periodo más feliz en la Universidad de Alcalá de Henares, donde estudió junto a su tío, Don Juan de Austria, y Alejandro Farnesio, que contaban prácticamente su misma edad. Sin destacar en los estudios, sino todo lo contrario, el hijo del Rey al menos se contagió del ambiente juvenil y saludable del lugar. En 1560, Felipe II –juzgando aceptable su comportamiento– le reconoció como heredero al trono por las Cortes de Castilla.


Pero tras su caída nunca volvió a ser el mismo. Las fiebres que le afectaban periódicamente, recuerdo de la malaria, empezaron a repetirse con demasiada frecuencia. «Tiene un temperamento impulsivo y violento. A menudo pierde los estribos y dice lo primero que se le pasa por la cabeza», apuntó el embajador imperial en España designado en 1564 sobre el otro síntoma preocupante: sus radicales cambios de humor. Geoffrey Parker recoge en el mencionado libro las palabras del neurocirujano pediátrico Donald Simpson que ha estudiado el caso: «Mostraba la desinhibida malicia de un chico con un daño frontal en el cerebro».


Fugarse a Flandes para proclamarse Rey


Por el miedo de los embajadores a que se interceptaran sus informes y el Rey pudiera ofenderse, muchas de las actuaciones contra el joven no han podido ser documentadas y se basan en testimonios indirectos. Pero consta, por la correspondencia del embajador Nobili, que el hijo del Rey frecuentaba «con poca dignidad y mucha arrogancia» los burdeles madrileños y trataba con violencia al servicio. En una ocasión, Don Carlos arrojó por una ventana a un paje cuya conducta le molestó, e intentó, en otra jornada, lanzar a su guarda de joyas y ropa. También trascendió por aquellas fechas su intento público de acuchillar al Gran Duque de Alba, al que acusaba de inmiscuirse en los asuntos de Flandes.


Los conflictos entre padre e hijo no tardaron en llegar. Tras su recuperación, Felipe II le nombró miembro del Consejo de Estado en 1564, en un último intento por fingir normalidad, y barajó la posibilidad de casarlo con María Estuardo o con Ana de Austria, la cual sería posteriormente la cuarta esposa del Rey. Pero dentro de su mente enferma, sus prioridades eran otras. Obsesionado con los Países Bajos –en ese momento en rebeldía contra Felipe II–, contactó con varios de esos líderes rebeldes, como el moderado Conde de Egmont o el Barón de Montigny, para organizar su viaje a Bruselas, donde pretendía proclamarse su soberano. En efecto, el Rey en el pasado había sopesado la posibilidad de que su hijo gobernara allí, pero las actuales circunstancias políticas y la mala salud mental del Príncipe descartaban por completo esta opción.


En una reunión mantenida con Don Juan de Austria, al que pidió ayuda para fugarse a Italia, el Príncipe le comunicó sus planes. El general español le reclamó veinticuatro horas a su sobrino para tomar una decisión, e inmediatamente salió a informar al Rey. Advertido de la traición –según varios informadores–, Don Carlos cargó una pistola y pidió a su tío que regresara a sus aposentos. La pistola no pudo efectuar el disparo que habría matado al futuro héroe de Lepanto, puesto que fue descargada previamente por un cortesano, pero Don Carlos se abalanzó daga en mano contra Don Juan de Austria, que, superior en fuerza y habilidad en el combate, redujo a su sobrino. «¡Qué vuestra Majestad no dé un paso más», gritó, apuntándole con su propia daga.


Un adalid de la rebelión de los holandeses
 

 

Las noticias de esta agresión precipitaron los acontecimientos. Felipe II mandó el 18 de enero de 1568 encerrar a su hijo en sus aposentos. En los siguientes días –relata Geoffrey Parker en su libro– licenció a los servidores de su hijo y trasladó a éste a la torre del Alcázar de Madrid que Carlos V usó como alojamiento para otro distinguido cautivo: Francisco I de Francia, capturado tras la batalla de Pavía. La lectura de la correspondencia privada del joven sacó a la luz una conspiración, más bien el amago de una puesto que ningún noble le prestó mucha atención, para acabar con la vida de Felipe II. Y precisamente porque las cartas descubiertas cada vez elevaban más la gravedad de sus crímenes, el Monarca decretó su cautiverio indefinido en el Castillo de Arévalo.

 

Durante los seis meses que el Príncipe permaneció cautivo, en el mismo régimen que había padecido Juana «la Loca», fue perdiendo los pocos hilos de cordura que quedaban sobre su cabeza. Acorde a los síntomas clásicos de las personas que han padecido malaria, sufría súbitos cambios de temperatura, cuya mente enferma convirtió en peligrosos y mortales hábitos. Cada vez que padecía uno de estos ataques, ordenaba llenar su cama de nieve así como ingerir agua helada en grandes cantidades. En medio de sospechas infundadas sobre su posible envenenamiento, falleció el joven a los 23 años el 28 de julio de 1568, probablemente a causa de inanición (se había declarado en huelga de hambre como protesta).


Las vagas explicaciones de Felipe II y su empeño por destruir las cartas que incriminaban a su hijo–quizás buscando ocultar las miserias de su heredero– situaron su muerte en el terreno predilecto para alimentar la leyenda negra que los holandeses, franceses e ingleses usaban en perjuicio del Imperio español. La ópera «Don Carlo» escrita por Giuseppe Verdi siglos después y un drama del poeta alemán Schiller tomaron por referencia el ensayo «Apología», de Guillermo de Orange, que presenta la vida del Príncipe de forma muy distorsionada. El holandés inventó una relación amorosa entre Don Carlos y la esposa de su padre, Isabel de Valois, y colocó al joven como adalid de la independencia holandesa y al malvado Rey como el asesino de ambos. Más allá de una inocente literatura, este episodio se convirtió en el más importante pilar de la leyenda negra contra los españoles.


César Cervera, 2015 / in www.abc.es / El Príncipe maldito: La historia de Don Carlos, el sádico hijo de Felipe II que la leyenda negra convirtió en un màrtir.

Cita de la Semana

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"La conciencia nos advierte como un amigo antes de castigarnos como un juez."

Frase de: Estanislao I Leszczynski (1677 - 1766), Duque de Lorena y de Bar, ex Rey de Polonia.

CURIOSIDADES -209-

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"Un Sonado Robo"



Fue la noche del 10 al 11 de enero de 1791 cuando, aprovechando la ausencia de la dueña del lugar, unos cinco ladrones se introdujeron en el Castillo de Louveciennes para perpetrar el más sonado robo de la época. Tras romper los cristales de una de las ventanas de la planta baja y forzar la lujosa cómoda* que se encontraba en la alcoba de la señora, echaron las zarpas sobre su deslumbrante contenido: las fabulosas joyas de la Condesa du Barry. Ésta se encontraba entonces en París, con su amante el Duque de Brissac, y no desaprovecharon la ocasión brindada. El botín valió la pena: se hicieron con ciento cuarenta grandes diamantes, setecientos brillantes, tres enormes zafiros, siete grandes esmeraldas y trescientas enormes perlas de un valor incalculable, incluyendo multitud de rubíes y otras piedras de menor tamaño, collares, medallones, cadenas y sortijas. Y se esfumaron en la noche... y de la faz de la tierra.

La Condesa du Barry, ex amante del difunto rey Luis XV, la víctima del crimen, denunció los hechos ante la policía y se estimó que le habían robado joyas por valor de 1 millón y medio de libras (hoy serían 15.300.000,00 Euros), una fortuna en piedras preciosas que habían sido regaladas precisamente por el desaparecido monarca. Dispuesta a recuperarlas, la condesa mandó imprimir el detallado inventario de sus alhajas, pieza a pieza, y mandó distribuir los impresos a diestro y siniestro prometiendo 1.000 luises de oro de recompensa a quien le ayudara a encontrarlas o se las devolvieran. Huelga decir que la publicación de semejante nomenclatura soliviantó los ánimos del populacho, en plena fiebre revolucionaria.

El hecho es que sus fabulosas joyas fueron finalmente descubiertas en Inglaterra más de un mes después y los ladrones, pillados en su intento de revenderlas a bajo precio a un rico joyero londinense, arrestados, por lo que la Condesa du Barry, avisada por la policía inglesa, tuvo que cruzar el canal para poder recuperarlas. Sin embargo, el asunto se complicó cuando los tribunales británicos cogieron con pinzas el caso por ser un robo cometido en Francia (en el que no tenían jurisdicción), y se limitaron a retener a los criminales en la cárcel de Newgate que, al fin y al cabo, habían cometido un delito en un país vecino y, torciéndose las relaciones franco-británicas en ese momento, no había acuerdo de extradición entre ambos países. La guinda del pastel a semejante desconcierto fue comprobar cómo la justicia británica había incautado las fabulosas joyas recuperadas, pruebas del delito, impidiendo a su legítima dueña recuperarlas y remitiéndolas a la custodia de los banqueros Hamersley & Morland, del Pall Mall de Londres, hasta que se celebrara el juicio.

En cuatro ocasiones, la Condesa du Barry tuvo que cruzar el Canal de la Mancha, requerida por la Justicia londinense. Sus gastos supusieron como poco un desembolso total de 51.000 libras, pagados por su generoso amante el Duque de Brissac. Finalmente, el juicio se celebró: los cinco cacos fueron condenados por intentar revender el producto del robo (no por cometerlo) e "invitados", una vez concluídas sus condenas, a ir voluntariamente a Francia por sus propios medios para ser juzgados por el robo (cosa que no hicieron). En cuanto a los diamantes, éstos fueron restituidos a su legítima propietaria pero, sorprendentemente, confiados provisionalmente a los banqueros Hamersley & Morland.
La condesa tuvo entonces que regresar urgentemente a Francia, al serle notificado el embargo de sus bienes tras ser acusada de "emigración" por el directorio de Versailles, y nunca volvió a Londres para recuperar sus joyas, ya que fue arrestada como sospechosa, juzgada y guillotinada.

Los excepcionales diamantes de la Du Barry fueron finalmente vendidos en subasta por James Christie, el fundador de la Casa de Subastas Christie's de Londres, el 19 de enero de 1795.

(*)_La famosa cómoda dónde se guardaban los diamantes y alhajas de la condesa, ejecutada por el ebanista Martin Carlin y decorada con paneles de porcelana de la Real Manufactura de Sèvres, valía por sí sola más de 40.000,00 libras!


 

Cita de la Semana

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"Las ocas hacen seguramente menos tonterías de las que escribimos con sus plumas."
 
Frase de: Charles-Maurice de Talleyrand-Périgord, Príncipe de Benevento, 1er. Duque y Príncipe de Talleyrand (1754-1838), político, diplomático y hombre de Estado.

ACTUALIDAD: La Independencia de Catalunya, el problema de Europa

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CATALUNYA: París y sus vecinos europeos se equivocan


La historia prueba que esas declaraciones de rechazo al independentismo, rara vez resisten a las realidades políticas.


Artículo de Jean-Baptiste Naudet.




Así, París y las principales capitales europeas han anunciado que no reconocerían la independencia de Catalunya. Conocemos los principales argumentos: el respeto de la ley, de la Constitución española y, en segundo plano, el miedo de una “balcanización” de Europa.


La historia, dicen, es una sucesión de errores de cálculo. Y parece ser que en materia de independentismo, nuestros dirigentes quizás no han conseguido aprender a contar bien. Antes que barrer de un  manotazo la proclamación del 27 de octubre, mejor les habría ido callarse, simplemente callarse. Por varias razones. Primero, porque, sin remontar demasiado atrás y quedándonos en el continente europeo, la historia demuestra que este tipo de declaraciones, a veces contraproducentes, de rechazo al independentismo, resisten raras veces a las realidades políticas. ¿Cómo llamamos a un líder separatista que ha triunfado? Un Jefe de Estado.


Y he aquí que nuestros dirigentes franceses se turnan en Argel para ir a estrechar la mano de un fuera-de-la-ley! Un bandido! Un rebelde! El terrorista del FLN (sin embargo Jefe del Estado Argelino) Abdelaziz Bouteflika. En Argel, vamos incluso a pedir perdón, pero solo con la boca pequeña, por haber masacrado (“legalmente”) hombres, mujeres y niños.



Más recientemente: ¿dónde se encuentra nuestro amigo Slobodan Milosevic, el Jefe de Estado serbo-yugoslavo, que París ha respaldado durante mucho tiempo contra vientos y mareas, en medio de las masacres, contra los “irrealistas” separatistas eslovenos, croatas, bosnios, kosovares, etc.? Ha muerto en prisión en el Tribunal Internacional de La Haya, mientras era juzgado por crímenes de guerra y crímenes de lesa-humanidad.


¿Dónde están esos poco recomendables líderes separatistas de la ex Yugoslavia a los cuales nuestros dirigentes no querían dirigir la palabra? En el poder, en Zagreb, en Pristina, en sus repúblicas independientes. Para descargo del Quai d’Orsay, del Palacio del Elíseo, hay que decir que el embajador de Francia en Belgrado había analizado perfectamente la situación del conflicto. A los periodistas, a esos “catastrofistas sensacionalistas” que se horrorizaban por la peligrosa y sangrienta carrera chovinista de Milosevic, pequeño apparatchik comunista reconvertido al nacionalismo de la Gran Serbia, ese diplomático francés, escuchado en altísimos niveles del Estado Francés, respondía: “Cuando Yugoslavia estalle, estallará de risa.” Todos los que después vivieron, sobrevivieron a esos años de guerra de los Balcanes, no se han reído todos los días.


Tratándose de separatismo, de independentismo, la clarividencia de nuestros dirigentes ha sido aún más impactante en la ex Unión Soviética y en Rusia. En nombre de un apoyo sin fisuras a Mikhail Gorbachov (por otro lado organizador de sangientos conflictos separatistas en la Unión Soviética), el presidente francés François Mitterrand trató con desdén, ninguneó, humilló a Boris Yeltsin, primer presidente electo de Rusia. Resultado: cuando la URSS desaparece y Gorbachov con ella, cuando Bori Yeltsin se convierte en el Jefe de Estado de una de las mayores potencias del mundo, nuestros dirigentes se emplean a corregir, diciéndole que todo lo que hace es justo y bueno. Como por ejemplo aplastar, en la sangre y la tortura, a la minúscula Chechenia (separatistas, musulmanes para colmo). Total que, para reparar un error, se cae directamente en la infamia.


Haz lo que te digo, no lo que yo hago


Sabemos que nuestros dirigentes, de tradición centralista, “integracionista” y jacobina, están en contra de la separación de Catalunya del resto de España, que no reconocen el referéndum sobre la independencia organizado por Barcelona el 1 de octubre pasado. Pero, curiosamente, no dijeron nada cuando los Británicos (que no deben ser tan demócratas como los Franceses o los Españoles?), organizaron un voto separado sobre la independencia de Escocia.


Muy extrañamente también, es en nombre del referéndum de independencia separado que Francia ocupa ilegalmente Mayotte, la cuarta isla del Archipiélago del Estado de las Comores, en el Océano Indico, desde 1975 y que París se hace condenar regularmente por ello ante la ONU. Así que, es menester que en Madrid el primer ministro español haga lo que Francia le dicta pero, sobretodo, que no haga como ella. Y aún así…


Pero lo más grave no está en eso. Lo más problemático no es la cuestión jurídica que, en el conflicto catalán, no es más que el ridículo taparrabos democrático de la confrontación de dos nacionalismos. Al respaldar, incluso indirectamente Madrid contra Barcelona, “en nombre de la ley”, París y las demás capitales europeas alientan a los conservadores en el poder del Partido Popular español, lejano heredero del franquismo, con tendencias autoritarias, machistas y dominadoras, a utilizar la represión contra el independentismo catalán. Que estemos a favor o en contra, que ese independentismo sea una buena cosa o no lo sea, aquí no está la cuestión. La cuestión es que la represión, aunque fuera “legal”, tiene muy pocas posibilidades de llegar a ninguna parte. Todo lo contrario. Se arriesga a ser contraproducente, a alimentar el fuego de la indignación y de la revuelta y, finalmente, a hacer de la independencia, que se pretendía combatir, en un hecho inevitable. Quizás lo sea ya.


Cuando los independentistas catalanes solo tenían una mayoría relativa en votos (entre un 40% y 45%) antes de la represión española en el referéndum “ilegal”, según Madrid, los separatistas catalanes, a los que se unieron los “indecisos” indignados por los porrazos, se habrían convertido en mayoritarios según un sondeo confidencial. El único medio de reprimir eficazmente un movimiento independentista tan poderoso como el de Catalunya, que reúne casi la mitad de la población (sin duda ya superior en número desde el 1 de octubre), es el aplastamiento a lo Putin en Chechenia, a la Milosevic en Kosovo.


Entonces, si queremos evitar a cualquier precio el riesgo de un baño de sangre, hay que reconducir Madrid para que tome la única vía posible, la única solución democrática: la del diálogo, la de organizar, si no es ya demasiado tarde, modificando la Constitución española, un referéndum legal sobre la independencia en Catalunya. Si Madrid, París o Berlín pretenden conservar a Catalunya en el seno de España, deben arriesgarse a perderla en esa votación. Catalunya debe sentirse libre. Es por eso que lucha. Es como en un matrimonio: cuanto menos libre se sienta, con más ganas querrá partir.


Sabemos que el Partido Popular español en el poder en Madrid (la derecha conservadora que, por naturaleza, no comprende jamás que los tiempos cambian), siempre ha estado en contra del divorcio. Pero es legal hoy en España.  Y no es legal dar una paliza a su mujer si ella quiere marcharse. Y si mañana las porras de una Guardia Civil aún infiltrada por fascistas y por nostálgicos del franquismo se abaten sobre manifestantes pacifistas catalanes, si se derrama sangre en Barcelona, veremos cómo el pueblo francés tomará partido. Francia no son las declaraciones del Elíseo, no son los comunicados del Quai d’Orsay que, desde la caída del muro de Berlín, ha reconocido en Europa la independencia de todos los países a los que, sistemáticamente, había jurado jamás reconocer. Francia es la Revolución Francesa (ilegal). Es lo que hay escrito en nuestros edificios públicos. “Libertad, Igualdad, Fraternidad”. Y para Catalunya también.



Jean-Baptiste Naudet, periodista en Obs.

ACTUALIDAD: Querido Patriota Español ¿Dónde estabas tú?

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"QUERIDO PATRIOTA ESPAÑOL: ¿DÓNDE ESTABAS TÚ?"


Si de repente, o ya de lejos, odias a los catalanes por tener un pensamiento y una cultura diferente a la tuya, y nace en ti odio y rabia hacía los independentistas que democráticamente y pacíficamente pidieron elegir su futuro.

Si de repente sientes en ti eso que algunos llaman “ser patriota”, y sientes que tienes que defender tu patria de este ataque “golpista” sacando tu bandera y haciéndola ondear para que todos la vean.

Si sientes que hoy más que nunca estáis unidos los españoles en contra de un “enemigo común”, y que ya no existen derechas ni izquierdas, que ahora de lo que se habla es de “la unidad de España”.

Si te sientes orgulloso de todo eso… Recuerda que ya has sido completamente adoctrinado y que ya formas parte de una masa desinformada en la que además te han hecho creer que los adoctrinados son los otros.

‼️Recuerda tu condición de borrego.
Porqué
… ¿Dónde estaba tu patriotismo cuando vaciaban las arcas del estado?

¿Dónde estaba tu patriotismo cuando quemaban Galicia año tras año para que unos pocos consiguieran beneficios económicos?

¿Dónde estaba tu patriotismo cuando caso tras caso se daba carpetazo por parte de los jueces a políticos del PP y del PSOE por corrupción?

¿Dónde estaba tu patriotismo cuando recortaron la sanidad?

¿Dónde estaba tu patriotismo cuando congelaron los sueldos de los funcionarios de “tu amada patria”?

¿Dónde estaba tu patriotismo cuando tu querido gobierno se cepilló en sólo 4 años todo el Fondo de Reserva de Pensiones?

¿Dónde estaba tu patriotismo cuando se aplicaron medidas de austeridad… Mientras ellos robaban a manos llenas?

¿Dónde estaba tu patriotismo cuando el gobierno usaba 48.000 millones de euros de dinero público para rescatar a bancos anunciando que ningún español los volvería a recuperar?

¿Dónde estaba tu patriotismo cuando se repartían los puestos de las grandes empresas de España (Puertas giratorias)?

¿Dónde estaba tu patriotismo cuando los corruptos de tu gobierno no iban a la prisión, rebajaban su pena a pocos años y les daban fianzas de risa?

¿Dónde estaba tu patriotismo todas las veces que han ido recortando la educación dejándonos por debajo de la media europea en nivel académico?

¿Dónde estaba tu patriotismo cuando los doctorados de “tu amada patria” tenían que irse a otros países para ganarse la vida?

¿Dónde estaba tu patriotismo cuando se aprobó la “Ley Mordaza” que entre cosas persigue la Libertad de expresión?

Yo voy a decirte dónde estabas tú:
En ninguna parte.
Bueno, sí, estabas en la calle ondeando la bandera gritando consignas, y no de amor y cariño hacía una parte de “tu amada patria”. Estabas sacando tu bandera para reprimir una voluntad, un deseo.
Y es muy lícito que quieras una España unida. Pero tú solo sacabas la bandera para reprimir, para amenazar y para amedrentar a esos que (Según te han dicho) “quieren romper España”. Porque no te importan la democracia, los derechos sociales, y las libertades civiles. No dices nunca nada, no te manifiestas, todo te da igual.
Es más, puede que incluso hayas dicho alguna vez eso de “huy es que yo de política paso”.

Resumiendo: Te importa una mierda España.
Lo demuestras con tu pasotismo ante las cosas que si que la rompen de verdad y te posicionas a favor de ellos, y los votas una y otra y otra vez, o no votas que al final es casi lo mismo. No te involucras por ayudar a tu país.

Es más, pasas olímpicamente de todo.

Eso sí, cuando el gobierno y los medios de comunicación que están a sus órdenes (televisión, prensa escrita, emisoras de radio,…) te lo digan, sal a la calle, y ondea la bandera de España, una bandera, que cada día que pasa es más símbolo de represión y fanatismo, de ignorancia política y de inhumanidad.

Tú no eres un patriota, tú eres una grieta más de esa España rota que por desgracia tiene sus días contados !!!





ACTUALIDAD: Republicanos vs. Constitucionalistas

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LA REPÚBLICA CATALANA vs. 
LOS PARTIDOS CONSTITUCIONALISTAS

O SUS FALACIAS DE SIEMPRE


"Manual de Campaña"

Va quedando atrás el momento psicológicamente más difícil de los últimos meses. Semanas donde la república no se ha visto y lo único importante que pasaba era el tiempo en casa de los ausentes. Pero llega la campaña y la cita clave del 21D subirá el ánimo. Va largo, disculpen.


Aquí dejo este MANUAL DE CAMPAÑA de andar por casa, guía para debates, para convencer indecisos, abstencionistas y otras hierbas. Para el cuerpo a cuerpo en el curro, el aula, el bar...para ese cuñado del Espanyol. Cositas que conviene saber y decir.


Como declaración de principios convendrá dejar caer, mejor solo una vez pues lo importante siempre es el futuro, que las elecciones son ilegítimas, más aún con candidatos en la cárcel y en el exilio. Se aceptan solo como la manera de medir fuerzas de una vez por todas.


En los debates toca elevar el nivel de agresividad dialéctica. Si se mantiene un tono amable y sonriente se asume como normal lo que están haciendo. Para ello convendrá elegir las personas que den el perfil. Los españolistas usan la violencia con fines políticos. Que se note.


Además, no es coyuntural. El proyecto españolista siempre necesitará de la violencia para llevarse a cabo porque lo que hace es imponer. El proyecto independentista sin embargo es pacífico, no necesita agredir o violentar a nadie. Catalunya solo necesita que le dejen en paz.


No es grave el #mediaStorm, ya lo vivimos los vascos y la gente no traga tan fácil. A) Lo hacen mal: burdo, abusan. B) En estos tiempos tiende a rechazarse lo que viene del poder, de la oficialidad. C) Cuando se oye la voz del otro lado suena contundente, enorme. Y se oirá.


Siempre repiten que el problema no es el independentismo sino utilizar vías ilegales para conseguirlo. Sostienen que hay vías legales que son las que deberían usarse. Esto es una patraña monumental y cada vez que la suelten alguien debería contestar:


La vía legal solo sería posible tras la reforma, entre otros, del artículo 2 de la constitución del 78, ese que dice lo de la patria común indivisible e indisoluble.


Ese artículo 2 (a diferencia de otros como el famoso 135 que se reformó en una noche de verano) solo puede reformarse con los requerimientos explicitados en el artículo 168 de la misma constitución, ya que pertenece al "Título Preliminar”.


Se exige: 2/3 del congreso y senado, y tras disolverse las cortes, otra vez 2/3 de ambas cámaras. Por último, referéndum en “toda España”. Todo esto ya es de por sí muy difícil (1/3 de votantes tendría 2 oportunidades para vetar cualquier reforma) pero no acaba aquí la cosa.


El senado español no es una institución democrática. El método de elección de senadores es una trampa como una catedral. Se eligen 4 por provincia sin importar población (2 Ceuta y Melilla y 3 ó 1 las islas). Se añaden 58 designados por las autonomías.


Esto favorece descaradamente a las provincias de poca población como la mayoría de castellanas. 2 datos: el PP con el 30% del voto emitido tiene el 62,5% del Senado. A Catalunya le corresponde 1 senador por cada 470.000 habitantes. Al “resto de España” 1 por cada 203.000.


O sea, conseguir senadores es muy barato para los partidos bien implantados en Castilla y provincias poco pobladas y para vetar la reforma de la constitución solo haría falta un tercio del Senado y tendrían 2 opciones.


Con la composición actual del Congreso español, ni siquiera sumando PP+PSOE podrían ni comenzar a dar el primer paso del proceso de reforma vía 168. Para un partido o incluso todos los partidos de una autonomía juntos, el objetivo es materialmente imposible.


Incluso un PP débil y aislado vetaría en el senado cualquier reforma que no le gustara. Y si no fuera el PP sería cualquier otro partido o partidos de la derecha. Por tanto esa vía está cerrada en la práctica. Ni se ha usado nunca ni se usará.


Por todo lo expuesto, se puede afirmar sin temor a equivocarse que la constitución española (en sus artículos fundamentales) es la más difícil de reformar del mundo. Todo quedó atado y bien atado.




Decir que no se utilicen vías ilegales porque existen ESAS vías legales es un insulto a la inteligencia, una ofensa. Y lo peor es que lo dicen una y otra vez y nadie les contesta desde el otro lado. Por no llorar, vamos a poner un chistecito:


Situemos la escena en la 2ª guerra mundial: cárcel alemana, tan ordenados ellos, tan legales y tan estrictos. Recuento matutino, faltan 5 presos, Achtung! Informan al Kommandant, monta en cólera: --¡¡Cómo es posible que se hayan escapado!! Por la gloria de meine Mutter.

--No nos lo explicamos, estimado Kommandant, hay solo 3 salidas: una con valla electrificada y lago, otra vigilada por 15 guardas con perros y en la otra hay una señal clarísima de “Prohibido el paso”.


La cárcel alemana es el régimen del 78, cárcel de naciones. Cárcel legal, algo fascista en origen, los militares franquistas impusieron los artículos 2 y 8 (está documentado), Franco puso al rey, toda la gente del sistema siguió en sus puestos…pero vaya, todo legal.


Y ahora se preguntan que por qué los catalanes eligen la vía ilegal cuando claramente se ve el letrero de “Prohibido el paso”. ¿Pero es que acaso hay otra vía? La supuesta vía legal ¡¡solo sirve para que algunos puedan decir que hay una vía legal!!


Dirán que la constitución fue votada por una amplia mayoría de catalanes. Pero ¿por qué es tan importante y definitivo lo que votaron los catalanes de 1978 y no cuenta para nada lo que quieren los catalanes de hoy en día?. Los muertos no deben gobernar a los vivos.




Dirán que se votó incluso ese método de reforma imposible, pero ¿no es cierto que lo que la inmensa mayoría votaba en realidad era pasar de la dictadura a la democracia y recuperar la Generalitat sin atender a la “letra pequeña” escondida?


En un siglo en el que las claúsulas que se consideran abusivas se anulan por muy firmadas que estén, ¿qué legitimidad tiene el régimen del 78 para ofrecer como única vía legal a la independencia un método de reforma que nunca ha servido ni sirve ni servirá para reformar nada?


En cualquier caso menciono todo esto solo para desestructurar el falaz discurso españolista. Porque la constitución tampoco es que sea quién para evitar una separación, es la comunidad internacional la que acaba decidiendo.


No hay reconocimientos de momento porque los Estados se ayudan entre ellos (con el dinero de todos, incluidos los independentistas) y porque todo el mundo espera al resultado del 21D. Si se gana bien, ya no podrán pararlo.


El objetivo mínimo es ganar en votos y escaños, pasar del 50% sería ya un éxito y cuanto más % mejor. Si hay más votos indepes que todos los demás juntos, españolistas, ecologistas, colaus y demás, ya será inapelable. Más aún si se acompaña con movilización bien planificada.


Todas las encuestas que vengan de medios españolistas les favorecerán. Todas. El enemigo ha decidido hacer vaticinios optimistas porque, cuando les salga mal, tienen la carta de decir que estas eran una elecciones muy difíciles de pronosticar.


Así suben la moral de su tropa, intentan bajar la del enemigo y generan la sensación de que cada voto españolista es clave, cuando lo probable es que no valga para nada. Evidentemente, más dura será la caída. El 21 por la noche puede ser glorioso.


Por nuestra parte no es momento de especular con encuestas y elucubraciones. El partido se está jugando y lo que hay que hacer es conseguir votos, convencer. ¿Alguien se imagina a Messi vaticinando el resultado final en pleno partido? ¡No! 100% concentrado en meter goles.


Gol es tener un relato coherente. Votar indepe es votar democracia, derechos humanos, ilusión por lo que se va a construir. Votar depe es votar depre, cárcel, exilio, 155, alargamiento del conflicto. La solución más fácil al problema será respetar el resultado de las urnas.


Dirán una y otra vez que hay que acabar con “el procés” y eso solo se conseguirá votándoles a ellos. Por favor no nos lleven a pantallas pasadas, a barcos anclados, a la Cataluña autonómica cautiva que es la que nos ha traído hasta aquí. Hay que progresar, mirar al futuro.


Avanzar hacia una sociedad mejor donde los catalanes elijan libremente cómo quieren vivir. No existe ya "el procés", terminó el 27-O con la declaración de la República, ahora se trata de hacerla efectiva, de implementarla, de legislar entre todos sin injerencias externas.


Para eso hace falta mayoría indepe. Legislar para la república no será tan diferente a hacerlo siendo autonomía española. La diferencia principal será que nadie tumbará las leyes, no habrá un gobierno español y 12 señores del TC diciendo siempre qué se puede hacer y qué no.


No hay por qué cambiar ni ideología (por supuesto) ni estrategia por la amenaza de un nuevo 155. No sería nada fácil para ellos. No pueden ordenar sucesivas elecciones (que seguramente fue Europa quien convocó) ni gobernar sin el Parlament recién elegido. Es que no podrían.


En cualquier caso es su problema. ¿Os acordáis de qué se dice siempre tras un atentado terrorista? Que lo mejor es hacer vida normal, que si no ganan ellos. Pues exactamente lo mismo aquí. Vida normal, política normal, ignorando la amenaza de la violencia. Si no, ganan ellos.


El debate bilateral/unilateral aburre. Es muy simple. Se preferiría una separación acordada, ordenada. Si la otra parte no quiere, habrá que hacerla en solitario. Con toda legitimidad, pues las separaciones las decide quien se quiere separar. No hay más tu tía.


Otro mantra españolista dice que ningún país permite desgajar una parte de su territorio por las buenas, pero esto es MENTIRA. Lo vimos en UK, Canadá, Chequia-Eslovaquia. Es posible afrontar una secesión de otra manera, basta con no ser un psicópata de la unidad de la patria.


Si en algún debate nos dicen que una decisión tan trascendente debería tomarse por mayoría cualificada (55 o 60%) podemos estar de acuerdo siempre y cuando se aplique también a la inversa: quedarse en España requeriría de la misma mayoría.


Si nadie la consiguiera, para evitar un eterno “empate" se repetiría la votación estrechando el % (60%-55%-50.01%). O bien sumando la anterior ventaja (p.e.= 55% 2 veces=60%). Métodos justos y SIMÉTRICOS. Quien defienda la mayoría cualificada debería aceptar si es demócrata.


Si nos dicen que los separatistas jugamos con ventaja porque si perdemos se repite la votación, la respuesta es que se podría acordar que no se repitiera por ejemplo en 15 años. También, que si hubiera deseos mayoritarios de reunificación, se haría (como en Alemania).


Lo que está en juego básicamente es si los catalanes prefieren gobernarse a sí mismos y gestionar sus propios recursos o que les controlen y recauden desde Madrid decidiendo todo lo importante allí. Esto lo entiende cualquiera.


Siguen unas cuántas sugerencias para dar caña a los partidos españolistas.




En cuanto al PSC-PSOE vamos a empezar por llamar a las cosas por su nombre: son PSOE no PSC. Porque todos sabemos que las decisiones importantes las toma el PSOE por mucho que se esfuercen en disimular. Como mucho podemos decir “sucursal catalana del PSOE”. PSC no lo merecen.


Meteremos al PSOE siempre en el bloque de la derecha junto a PP, C’s, Vox y Falange. Porque defienden lo mismo: la unidad IMPUESTA de España, el 155. Porque votarían juntos a President si ganaran (que no ganarán). Porque siempre se manifiestan juntos. Porque nos da la gana.


Por ser justos, PSOE sería (algo) diferente a Falange en unas elecciones donde lo importante fueran los derechos LGTB y algún que otro asunto más. Pero en éstas lo que se juega sobre todo es República o unidad impuesta de España y en eso son tristemente lo mismo.




RAE, Fascismo, 3ª acepción: “Actitud antidemocrática y autoritaria que socialmente se considera relacionada con el fascismo”. Si estamos de acuerdo en que el 155 es antidemocrático y autoritario (ya sin hablar del GAL, torturas, etc.) la conclusión es que el PSOE es fascista.


Más que atacarles por la mezcla de variopintos personajes que han llegado al PSOE-Sucursal-Catalana conviene poner el foco en todos los que se han ido, rompiendo el carnet por dignidad y por no dar por buenos el 155 y la represión.


Sin ser tonto, Iceta es un vendedor de peines profesional, pura verborrea. Se vio claro en la entrevista de Ana Pastor del pasado domingo cuando hizo piruetas en colores para justificar que no hace mucho defendía el “derecho a decidir”.


Se les puede preguntar si la deuda de Unió la va a asumir el PSOE o les va a rescatar el gobierno amigo del PP. Cuando hablen de si votarán a Arrimadas o no o depende, lo más fácil es decirles que no importa lo que digan, que ya no tienen credibilidad. (“Líbranos de Rajoy…”)


El PSOE-Sucursal-Catalana hará en todo momento, por órdenes de Madrid cuando no por convencimiento propio, lo que sea bueno para España y luego si acaso pensarán en si es bueno para los catalanes. Es lo que tiene ser sucursal.




Caña para Ciudadanos. Arrimadas es un lorito, repite consignas, como todos ellos. Tiene memoria y labia, pero no creatividad, ingenio ni capacidad lógica. Se le puede dejar en evidencia en un debate llevándole hacia terrenos donde tenga que improvisar.


Uno de los eslóganes de esta gente es “mejor juntos”. Hasta ahí, respetable opinión, pero ellos OBLIGAN a vivir juntos con España y eso ya no es respetable. No es ya una opinión, es imposición. Es ultraderecha, la prueba la tenemos en todas sus manifestaciones.


También les encanta acusar a los demás de hablar en nombre de toda Catalunya, enseguida alegan que ellos también son catalanes etc. Lo ponen a huevo para contestar que mira quién habló llamándose “Ciudadanos”. Coño, ¿es que los demás no lo somos?


En los debates se les puede acusar de ser como Falange y pedirles que digan en qué se diferencian ideológicamente. Si responden con evasivas ratifican la acusación y pierden voto centrista, si dan muchas diferencias pierden voto fascista que irá a Vox etc. Objetivo cumplido.


Se les puede acusar también de ser lo mismo que el PP, solo que aún no les ha dado tiempo de robar tanto. ¿De dónde proceden los cargos de Ciudadanos? Pues con eso está todo dicho. Está muy bien este hilo sobre sus cositas mucho más abajo.




Caña a los comunes/podem o como se llamen. Conste que si yo fuera albaceteño no andaría lejos mi voto, pero a) no soy albaceteño y b) tienen la mala suerte de que en estas elecciones hay un tema capital y es justo el más incómodo para ellos.


Y es que su plan para Catalunya simplemente no es creíble. Consiste en cambiar primero las cosas en España (ya que pasa el Pisuerga por Valladolid) y así poder luego celebrar un referéndum acordado vía artículo 92 de la sacrosanta. Convenciendo al PSOE.


Todos sabemos que mucho tiene que llover en Albacete para que el PSOE acepte organizar algo parecido a un referéndum de autodeterminación. ¿10 años lloviendo? ¿25? ¿50? Probablemente ni por esas. Pero es que encima no sería suficiente.


El artículo 92 dice que el referéndum sería “consultivo” (punto 1) y, pequeño detalle que nunca mencionan, que lo convocaría el tal "Rey" (punto 2). O sea que además de convencer al PSOE y no tener efectos jurídicos, tendría que estar de acuerdo también su majestad Felipe VI.


Claro, si la votación no fuera a servir para nada seguramente ÉL daría el visto bueno (para qué discutir), pero ¿alguien puede creer que si verdaderamente fuera a tener efectos, “el Rey” iba a colaborar? Ya vimos el 3 de octubre de qué pie cojea. Lose lose situation.


Por tanto estamos otra vez ante una ruta absolutamente imposible, cerrada. Propuesta inútil, humo, palabrería para incautos. Y lo saben, pero debe de ser que no se les ocurre nada mejor.


La clave está en exigir a @catencomu algo muy simple y a la vez muy importante: que sean demócratas y respeten la decisión tomada (espero ratificada el 21D) por los catalanes. ¿Si hay mayoría absoluta independentista lo respetaréis y os pondréis a trabajar por la República?




Al PP no hace falta meterle caña. Con todo lo que han robado, mentido, aporreado y encarcelado, se la meten ellos solos doblada. Hace tiempo que el PP eligió ganar votos en España a cambio de perderlos en Catalunya. Hágase su voluntad.


Lo único que nos interesa del PP es que devuelva lo robado, pida perdón por todo el sufrimiento que ha generado en su obsesión por imponer España, que diga quién dio la orden de cargar el 1-O y que colabore con la policía para encontrar a M. Rajoy.


Acabando este manual de campaña, solo un par de cositas rápidas. Hay que atacar los caladeros de voto españolista, en general perfectamente identificables. Casetas informativas, protagonismo de mensajes en castellano, actos lúdicos, lo que haga falta.


Hay por ahí mucho más indeciso de lo que pueda parecer. Gente maja que por sus canales naturales recibe otro mensaje. Muchos apolíticos. Convencibles. Hay que salir de la zona de confort y ganarlos, sabemos que es una causa justa. Cada uno en su entorno, a tope.

Al que más o menos le haya gustado este rollazo, si pica “like” que sepa que asume el compromiso moral de convencer al menos a 2 indecisos a su alrededor (1 españolista puntúa doble). Movilización máxima y a ganar la República.


Por Zai Zoi Bele / @zaizoibele


Hilo desmontando a Ciudadanos: Las cosas que te esconden y no quieren sepas:


CIUDADANOS / C’s




Ciudadanos es un partido con unos inicios fiscales algo turbios. Ocultó de manera intencionada y reiterada información a los tribunales y durante unos años burló el control público.


En su ideario, se definen como “centro-izquierda”, aunque avalan manifestaciones de ultraderecha y se les puede ver manifestándose con grupos como la Falange.


Con el Franquismo también tienen hechos curiosos: Se negaron a quitar la medalla de oro a Franco en Calatayud y en 2013 abandonaron el Parlament en una votación de condena al franquismo.


¿Qué opina C’s sobre la Libertad de expresión? Pues se abstuvieron a la derogación de la Ley Mordaza del PP y en 2015 insinuaron prohibir legalmente las manifestaciones independentistas.


Analicemos ahora que medidas propone C’s: Para empezar, recordemos que el coautor de su de su programa, Luis Garicano, procede de FEDEA, el Lobby de las grandes empresas del IBEX. Que solo busca el beneficio económico de sus miembros.


C’s apoya los tratados del TTIP y CETA. Tratado hecho por y para multinacionales que les permitirá crear precariedad laboral y llevar a los gobiernos a los tribunales si tienen pérdidas económicas.


A nivel de impuestos: Ciudadanos propone subir el IVA, sobretodo el de los alimentos, y votó en contra de subir impuestos a los Bancos. Recordemos sus vínculos con el Lobby del IBEX, el cual incluye los grandes bancos.


Este mismo año, junto al PP, han bloqueado el debate del impuesto del sol, oponiéndose así a la autosuficiencia energética. Favoreciendo a las eléctricas como Iberdrola, miembro también del Lobby FEDEA.


Pasemos a sanidad: La Asociación Internacional “Médicos del Mundo”, dio la peor nota en programa sanitario de todo el arco político español a Ciudadanos.


Ciudadanos quiere incentivar todo lo privado, mediante créditos a las escuelas privadas y desgravaciones fiscales a los seguros privados de salud.


Otra medida del partido naranja son copagos en sanidad y educación.


¿Cómo ayudara C’s al trabajador? Pues proponen su famoso contrato único. Una medida que básicamente permite al empresario despedir al trabajador e indemnizarle con 0 euros si lo despide antes de 2 años.


A nivel fiscal, Ciudadanos propone medida muy parecidas a las FAES. O básicamente iguales, ya que el autor es el mismo que el de la fundación de Aznar, José Félix Sanz.


¿Son PP y C’s lo mismo? A nivel estadístico, podemos afirmar en el 82% de las veces votan lo mismo en el Parlamento Europeo y que el partido naranja ha ayudado al PP a conseguir 17 alcaldías de capitales de provincias.


Junto al PP, también vota en contra de planes contra la homofobia, de que los fondos buitre devuelvan los pisos de Iviam o de vetar el índice del IRPH. Un índice manipulable que estafó a más de 1.300.000 de familias. Recuerdo, todo junto al PP.


Por sus filas, han pasado desde admiradores de Hitler, a xenófobos o falangistas. Aunque la mayoría ya no pertenecen a su partido, lo han representado en algún momento.


Y para finalizar, en temas de Corrupción tampoco se quedan cortos. He aquí algunos de sus casos de corrupción.




Hasta aquí el hilo. En conclusión, espero que esto llegue a votantes de C’s que creen que en ellos encontrarán la solución a problemas. Espero que entiendan que este es un partido que solo beneficia a las grandes empresas y empresarios y actúa exactamente igual que el PP. Gracias.



Por Joan Mangues / @jmangues

ARRIBA Y ABAJO: La Servidumbre de las Casas Señoriales

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LA JERARQUÍA DE LA DOMESTICIDAD


En tiempos que ya son, afortunadamente, más bien un recuerdo, en que nobles terratenientes y familias pudientes tenían a su servicio a toda una cohorte de criados, a menudo mal pagados y hacinados en las golfas o en armarios, sin horario fijo, sin pagas extras y sin días de descanso (y por descontado sin vacaciones pagadas), a los que se les exigía una conducta impecable, una lealtad y discreción absoluta, éstos se regían por unas normas tan estrictas como implacables, viviendo y trabajando por y para sus señores.


Se levantaban diariamente antes de que despuntara el alba, para poner en marcha la casa: apertura de contraventanas y cortinas, limpieza y reordenamiento de las estancias señoriales, encendido de fogones y chimeneas, preparación del desayuno para llevarlo a la cama o disponerlo en el comedor, recepción de los pedidos para aprovisionar las despensas, se ejecutaban con la misma precisión que la maquinaria de un reloj o, si me apuran, de un cuartel militar e incluso de un hotel, aunque hay siempre algunas diferencias. Las mañanas eran las más laboriosas para todo el servicio de la casa, y se desayunaba, comía, merendaba o cenaba antes o después de que lo hicieran los señores o la familia a cuyo sueldo estaban. El fin de la jornada acababa siempre dependiendo de los señores, si tenían invitados o no, y cuando éstos se decidían a acostarse, la servidumbre fácilmente se acostaba una o dos horas después de recoger y cerrarlo todo. Con decir que la jornada media era de 14 horas, ya nos podemos hacer a la idea. Quizá la única ventaja de trabajar en una gran casa como sirviente, era que tenías un uniforme, techo, cama y comida caliente sin preocuparse de pagar mensualmente un alquiler en un mugriento y angosto alojamiento de obrero de ciudad, y podían ir acumulando su sueldo para asegurarse una jubilación más o menos decente (menos que más), o para montarse un negocio propio llegado el momento oportuno.




Las mejores ilustraciones sobre cómo vivía y trabajaba la domesticidad de una casa señorial o burguesa, las encontramos en películas como “Lo que queda del día”/ “The Remains of The Day” (1989), “Gosford Park” (2001) o en series televisivas de gran éxito como “Arriba y Abajo”/ ”Upstairs, Downstairs” (1971-1975) y la más reciente “Downton Abbey” (2010-2015), curiosamente todas británicas. En ellas se abordan tanto la vida de los señores (los de arriba) como la de sus criados (los de abajo) a finales de la Era Victoriana y principios del siglo XX, con acentos nostálgicos. Otra película recomendable, aunque centrada en la segunda mitad del siglo XVIII, es la de “La locura del rey Jorge” / “The Madness of King George”, que nos muestra a la domesticidad de la casa real británica y sus duras condiciones de vida, vaciando orinales y durmiendo unos encima de otros en armarios empotrados.  
El rey de Francia, por ejemplo, siempre dormía con uno o dos de sus “garçons bleus”*instalados al pie de su cama, a ras de suelo, con la única comodidad de un cojín para descansar la cabeza. Y éstos mismos se encargaban de encender la chimenea de la alcoba antes de que el monarca abriera los ojos. Luego, sigilosamente, y tras abrir cortinas y contraventanas, se acercaba uno al oído del rey y le susurraba suavemente: “Sire, es la hora.”




Otro tema sería abordar la domesticidad en tiempos del Imperio Romano, en que los criados eran esclavos y tratados como una casta de   subhumanos que llegaban incluso a ser juguetes sexuales de sus retorcidos domini, como en la serie televisiva de “Spartacus” (2010-2013), y cuyas existencias no tenían valor alguno, si no fuera por el puñado de denarios** que habían pagado para comprarlos en el mercado.




El número de criados dependía obviamente de la importancia de la casa en la que se les empleaba. Cuanto más grande era, más imponente se esperaba que fuera. En ciertos casos, el número llegaba a ser exagerado y no respondía a otro motivo que el de pretender  impresionar a terceros, y esos casos se encontraban habitualmente en las sonadas embajadas extraordinarias de aristócratas con ínfulas de gran señor en cortes extranjeras. Solo hay que fijarse en las pinturas que conmemoran ese tipo de misiones diplomáticas en los siglos XVII-XVIII, que respondían a la necesidad de impresionar al monarca de turno y a sus súbditos, obviamente, como muestra de la riqueza y magnificencia del soberano o del país que representaba. Que sus conciudadanos malvivieran en la miseria más absoluta, era totalmente irrelevante. Una cosa importante a tener en cuenta: durante el antiguo régimen, el embajador costeaba de su bolsillo sus gastos e incluso se veía a menudo forzado a endeudarse, por lo que era habitual que éstos enviasen cartas pidiendo, al ministro de turno, que le hicieran llegar fondos o reclamando una compensación. Cuando la cosa se ponía fea, financieramente hablando, reclamaban ser relevados y que se les permitiera regresar a casa.




Hoy en día, los jefes de Estado perpetúan esa política de impresionar al contrario desplegando sus misiles con cabezas nucleares, o con desfiles militares tan estrafalarios como dispendiosos. Los ejemplos los encontramos sobretodo en los días de las fuerzas armadas, claramente inspiradas en la antigua Unión Soviética, en la República Popular China o en su homóloga norcoreana. Lo que nos deja claro que, recordando el famoso refrán del “dime de qué presumes”, toda magnificencia artificial esconde una miseria equivalente.


Volviendo al tema de la domesticidad de una casa señorial, existía en ella una clara jerarquización, reflejo de la sociedad de entonces, dirigido como si se tratara de un ejército, donde los rangos y sus roles eran claros y rigurosamente seguidos al pie de la letra. La servidumbre era dirigida por el mayordomo, máxima autoridad de la casa después del señor/señora, quien le dictaba las normas de conducta del personal y lo que esperaba de él en todo momento. El mayordomo, aparte de llevar al equipo masculino que estaba a su mando, conformado por ayudantes de cámara y lacayos, se ocupaba de repartir las tareas diarias asistido y secundado por el ama de llaves, su alter ego femenino (aunque por debajo de él), bajo cuya autoridad se encontraban sobretodo las doncellas encargadas de la limpieza general o de asistir a la señora en la intimidad de sus habitaciones. Por debajo del ama de llaves estaba la cocinera, jefa de su departamento pero dependiente de las directrices de la primera, auxiliada por aprendices y ayudantes de cocina, todas ellas muy jóvenes. Claro está, en tiempos de carrozas y caballos, se disponía de un cochero, secundado por lacayos, que subían a la parte trasera del carruaje, y por palafreneros, encargados éstos del cuidado de las monturas y de sus cuadras. Con la llegada del automóvil y su progresiva generalización, en los albores del siglo XX, el cochero fue reemplazado por un chófer que, además, debía ser un entendido en mecánica para que el vehículo tuviera un óptimo mantenimiento. En ciertas casas, se llegó incluso a tener a disposición varios vehículos, cuyos usos dependían del momento.


No hemos de olvidarnos de los jardineros, sumamente importantes para una finca dotada de jardines. No era extraño que su número alcanzara la docena para ocuparse de los parterres, de las flores, de la poda de los árboles exóticos, de los frutales y de la huerta (que aprovisionaban la cocina en frutas y verduras) o del jardín de invierno, dónde se resguardaban de las heladas invernales a los preciados naranjos enmacetados.


Y por último estaban los guardas, que ocupaban los pabellones de la entrada principal de la finca, y que se encargaban de disuadir a los intrusos, como los ladrones y los cazadores furtivos, con sus rondas diurnas y nocturnas, escopeta al hombro. También se encargaban de la perrera, y asistían al señor cuando salía de caza.




Para que nos hagamos una idea del número de empleados que podía tener una casa señorial, podemos tomar como ejemplo el castillo de Highclere, donde se rodó la serie “Downton Abbey”, y casa solariega de los condes de Carnarvon desde 1679. 
En tiempos del quinto conde, famoso patrocinador del célebre Howard Carter, y en plena Era Eduardiana (1901-1910), Highclere contaba con una sesentena de empleados repartidos dentro del castillo y fuera, en sus dependencias o alrededores. Todo hay que decirlo: si Lord Carnarvon, cubierto de deudas, no se hubiese casado con Almina Victoria Maria Alexandra Wombwell en 1895, que aportaba una más que suculenta dote (500.000,00 libras Esterlinas) y el pago de todas sus deudas por parte de su “suegro”, el banquero y barón Alfred Rothschild, nunca hubiera podido mantener ese tren de vida. Es más, se habría visto forzado en vender Highclere Castle y sus más de cuatrocientas hectáreas para, al menos, salvar las apariencias y vivir con un tren de vida más acorde con sus posibilidades. De ahí que muchos aristócratas europeos con conocidos títulos se lanzasen a la caza de las ricas herederas norteamericanas: para salvar su modo de vida y evitar la dispersión de sus bienes. Otros contemporáneos, no tuvieron la suerte de dar con una hija de la alta burguesía y tuvieron que soltar lastre.




Los rangos y sueldos de la servidumbre de más a menos:


Mayordomo: es el encargado de la organización y óptimo funcionamiento del servicio de la casa y de la administración de los gastos, con autoridad sobre todos los demás criados. También es el que dirige el servicio de la mesa, supervisándola antes y durante, y de servir los vinos, teniendo a su cargo la gestión de la bodega y la guarda de la plata, amén de su mantenimiento y limpieza diaria, que suele delegar en los lacayos. En inglés, el equivalente es “Butler” y en francés “majordome”. Su sueldo era entonces de 40 a 60 libras anuales ($4,300 - $6,400).


Ama de llaves: es la persona que dirige el servicio femenino compuesto por las primeras doncellas y las doncellas ordinarias (equipo de limpieza general), supervisa también el buen funcionamiento de la cocina y de su personal, administra los gastos y gestiona lo que atañe a la despensa y su aprovisionamiento, de la que tiene las llaves (como el mayordomo las tiene de la bodega y del armario del servicio de plata), así como de los armarios roperos y de las habitaciones de la casa, de ahí su nombre. En la cadena de mando, ella es la segunda autoridad después del mayordomo, y es la intermediaria entre la señora de la casa y la cocinera jefe. Su sueldo rondaba las 5 o 10 libras por debajo del de mayordomo ($3,700 - $5,400 anuales).


Cocinera: estaba al mando del equipo de cocinas y la responsable de la preparación de las comidas de la familia de la casa y de los banquetes que se pudieran dar. Su ayudante de cocina (aprendiz) se encargaba de preparar las comidas de la servidumbre. Una cocinera de una casa modesta solía tener un salario de 30 libras anuales ($3,200), mientras que un renombrado “chef” contratado por la familia real percibía unas 300 libras anuales ($32,000).


Primer Ayudante de Cámara: es el encargado de vestir y desvestir al señor, se encarga de su guardarropía y complementos, del mantenimiento de éstos, de preparar sus maletas en caso de viaje y de servirle en lo que se le requiera, incluso acompañarle en sus desplazamientos. Es lo que hoy día conocemos como “asistente personal”. En inglés como en francés, se le denomina “1st. Valet” o “Premier Valet de Chambre”. Es el sirviente masculino mejor pagado después del mayordomo y se le considera como el más privilegiado, por su contacto constante con el señor. Su salario iba de las 20 a 30 libras anuales ($2,100 - $3,200).


Primera Doncella:suele ser la más veterana del equipo de doncellas, encargada de asistir a la señora de la casa o a sus hijas, teniendo el mismo papel que el Primer Ayuda de Cámara. Bajo su responsabilidad recae el cuidado del joyero, de la guardarropía y complementos de su señora. Su sueldo bailaba entre las 20 o 30 libras anuales ($2,100 - $3,200). En inglés es la “Personal Maid”, en francés “Première Femme de Chambre”.


Ayuda de Cámara:es el que asiste al Primer Ayudante de Cámara y le secunda en sus quehaceres. En inglés como en francés correspondería al “Valet”. Su salario rondaba obviamente las 25 libras anuales.


Primer Lacayo:es el primer sirviente encargado de secundar al mayordomo en sus quehaceres y en transmitir, en ocasiones, las órdenes de éste a los que están por debajo de él, a los que también supervisa. Suele ser el más veterano de los lacayos de la casa, el más alto y el más presentable, físicamente hablando. En inglés correspondería al “1st. Footman” o al “Premier Valet de Pied” en francés. Su uniforme es la llamada “librea”, que suele estar confeccionada con los colores heráldicos de su señor, con botones de latón dorado grabados en relieve a las armas de la casa, y pasamanería bordada con coronas y escudos heráldicos. El salario era de 30 libras anuales ($3,200), y solía recibir gratificaciones anuales de 5 a 15 libras extras ($500 - $1,500) si al desempeñar sus tareas satisfacía a los señores.


Lacayo: sirviente ordinario encargado de servir en la mesa, poner y quitarla, equiparable a un aprendiz de camarero de hoy en día. Pero también se ocupa de asistir a los invitados y a los anfitriones de la casa, siguiendo las indicaciones del mayordomo. Por las mañanas, ayudan a las doncellas que suben a limpiar, a desplazar muebles y reordenarlos después de la limpieza, abren y cierran puertas y ventanas, cargan con los baúles y maletas, se ocupan de limpiar el calzado y la plata. Son los “Footmen” o “Lackey” ingleses o “Laquais” y “Valets de Pied” franceses. Revisten la librea de su señor y llevan guantes blancos. El salario de lacayo era de 20 libras ($2,100) anuales.


Doncella: básicamente se encarga de la limpieza diaria y del mantenimiento de la casa, de hacer y cambiar las camas, limpiar y ordenar las habitaciones. Suelen ser jovencitas de pueblo de hogares humildes, solteras y sin compromiso. Su uniforme consiste sobretodo en llevar delantales y cofias blancas, con un vestido largo, oscuro y sobrio. Su salario era el mismo que un lacayo, 20 libras anuales.


Niñera: era la responsable de los cuidados de los bebés y niños de la casa. Por norma, percibía un salario de 10-15 libras anuales ($1,100 - $1,600), dependiendo de la edad y de sus capacidades. En inglés se les llama “Nurse”, palabra también usada para designar a una enfermera.


Aprendiz de Cocina:se encargaba de preparar las comidas para el personal y, de paso, recibía una sólida formación de la cocinera para ser un día su sustituta. El salario era de 15 libras anuales. En inglés es “Under Cook”.


Moza de Cocina:asistían a la cocinera y a su aprendiz en la confección de los menús establecidos. El salario era de 15 libras anuales. En inglés se les llaman “Kitchen Maid”.


Lavaplatos: lo dice el nombre. Se encargaban de lavar los platos, cubiertos, utensilios de cocina, cazuelas y ollas, entre otras cosas. Su salario era de 13 libras ($1,300) anuales. En inglés se les denomina “Scullery Maids”.


Lavanderas: al cargo de lavar y planchar toda la ropa de la casa. Las “Laundry Maids” cobraban lo mismo que una lavaplatos.


Paje: chico joven pre-adolescente, de entre 10 y 16 años, procedente de familia noble o hidalga, empleado temporalmente para formarse en la asistencia y servicio a los reyes y príncipes dentro y fuera de palacio. En las cortes europeas era costumbre que las familias nobles enviasen a sus retoños a servir como pajes del rey, de la reina o del príncipe heredero o de otro miembro de la familia real, más que nada para que fueran “pulidos” y aprendieran a obedecer.  Servían de acompañantes, asistentes, recaderos, incluso para atender en la mesa o en limpiar las armas de su señor y engrasar sus botas de montar. No era común que hubiesen pajes en casas señoriales, a menos que se tratasen de casas principescas o de muy alta posición e importancia social. En las casas señoriales, los chicos de esa edad eran aprendices de lacayo y procedían de casas humildes sin medios para darles una educación. En inglés se les conoce como “Page Boy”, “Tea Boy” o “Room Boy” y “Page” en francés. El sueldo era de 8 a 16 libras anuales ($860 -  $1,700), dependiendo de la edad, altura, apariencia y habilidad.


Primer Palafrenero: era el responsable de los establos o cuadras de la casa, y bajo su mando se encontraban los palafreneros y los chicos de los establos. El “Head Groom” o “Stable Master” percibía entre 30 y 50 libras anuales ($3,100 - $5,300).


Palafrenero: estaba al cuidado de los caballos y del mantenimiento de los complementos, como las sillas de montar, etc. Llamado “Groom” en inglés. El salario era de 15 libras.


Mozo de Cuadras:encargado de la limpieza de las cuadras y de aprovisionar a los caballos con forraje. El “Stable Boy” percibía entre 6 y 12 libras anuales ($640 - $1,300). Empezaban a trabajar a los 10 años.


Jardinero Jefe:dirigía el equipo de jardineros dependiendo de lo extensos que podían ser los jardines y huertos. Su salario era de 120 libras anuales ($12,800) como mucho. Los que trabajaban a sus órdenes percibían entre 8 y 16 libras ($850 - $1,700).


Guardabosques: controlaba la populación de las aves de caza de la finca, como los faisanes, o del venado, y vigilaba los límites de ésta. Su salario era de entre 30 y 50 libras ($3,100 - $5,400) anuales.




(*)_Los “garçons bleus” (chicos azules) del rey de Francia se llamaban así por el color de su librea, en la que predominaba el “bleu de France”, el azul de Francia, bordada con pasamanería de hilo de oro y plata. (Ilustración superior).


(**)_En la antigua Roma, según Catón, el coste medio de un esclavo de entre 20-30 años, ascendía a 1.500 denarios de plata (se cree que serían el equivalente a unos 120.000 Euros de hoy, suponiendo que 1 denario equivaldría a unos 80€). El precio aumentó a lo largo del siglo II a.C. hasta llegar a los 24.000 sestercios.


CURIOSIDADES -210-

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"EL REY SANGRIENTO"




Carlos IX de Francia (1550 - 1574), penúltimo monarca de la Casa de Valois-Angulema que ostentó la corona francesa y que pasó la mayor parte de su vida matando bestias y hombres, fue eminentemente violento y extravagante. Larguirucho, delgado sin llegar a enjuto, un poco encorvado, daba la falsa impresión de ser un príncipe enfermizo y de salud delicada, pero su comportamiento extremadamente violento y sus extrañas extravagancias no dejaban de sorprender y aterrar a sus cortesanos.


Cuando volvía de sus cacerías, “deporte” en el que brillaba sobremanera, nada le divertía más que abatir asnos y cerdos lo suficientemente desafortunados como para cruzarse en su camino de regreso a palacio. No lo hacía desde luego por despecho tras una mediocre cacería, sino porque era su entretenimiento favorito, su particular juego. Cerrando la comitiva real, iba un lacayo bien provisto de monedas para indemnizar generosamente a los propietarios de las víctimas.


Cuando desmontaba su caballo, y a pesar de haber pasado muchas horas a lomos de su montura, Carlos iba derechito a la herrería real y, a decir del embajador veneciano Sigismondo Cavalli, se ponía a forjar a golpes sobre el yunque, con la ayuda de un enorme martillo, y durante tres o cuatro horas, ¡una coraza!


En la corte, su comportamiento era igualmente extraño, por no decir alarmante. Un día, decidió llanamente que todos los gentilhombres de su séquito debían llevar un pesado pendiente en una oreja, y su orden así fue transmitida. Enseguida se formó una larga cola de caballeros, incluidos los de más edad, ante las puertas del cirujano del rey, esperando su turno para hacerse perforar el lóbulo. Al día siguiente, Carlos IX anuló la orden y se puso a tirar de las orejas, hasta hacerlas sangrar, de sus desafortunados caballeros que no habían sido informados a tiempo.


En otra ocasión, y computando veinte años de edad, se le vio corretear por pasillos, salones y galerías del palacio del Louvre, la cara embadurnada de hollín y con una silla de montar atada a su espalda.


A medida que ganaba en años, su crueldad y su gusto por la violencia fueron en aumento. Aunque pertenece a la leyenda negra y esa falsa imagen se resista a desaparecer de la memoria colectiva, Carlos IX nunca se puso a disparar a diestro y siniestro desde su ventana sobre hugonotes la terrible noche de San Bartolomé [24 de agosto de 1572], como un vulgar francotirador. Sin embargo, los esbirros/asesinos católicos de la Santa Liga que provocaron la masacre y a los que se les dio carta blanca, sí tuvieron su aval. A fin de cuentas, de sus labios cayó esa horrible recomendación: “Matadlos, pero matadlos a todos, para que no quede ni uno para reprochármelo”.


Es precisamente después de esa macabra orgía de sangre, que duró varios días, cuando el monarca empieza a sufrir alucinaciones, debidamente reseñadas por el cirujano real Ambroise Paré, y que le perseguirán regularmente con “sus horribles y sangrientas caras” (las de sus víctimas, se entiende).


Para huir de ellas, Carlos IX redoblará con sus actividades cinegéticas, cada vez más desordenadas y violentas, cada vez más largas. Su afición al aire libre, le hace contraer fiebres intermitentes. Meses más tarde aparece la tuberculosis, con su cortejo de esputos sanguinolentos y de ahogamientos, amén de sus alucinaciones, que redoblan en frecuencia.


Firmado por Ambroise Paré, su autopsia pone de relieve que “sus pulmones estaban podridos”.


ACTUALIDAD

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¡BASTA!

Soy catalana, mi apellido es español y mi abuelo era extremeño. En este vídeo contesto a aquellos que dicen "representarme", a aquellos que se piensan que pueden ir esparciendo odio en mi nombre. YA BASTA DE INSTRUMENTALIZARME.

ACTUALIDAD: Pedro Sánchez y sus 3 graves errores

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LOS 3 GRAVES ERRORES DE PEDRO SÁNCHEZ

y su desastrosa visita en Barcelona





La visita, corta, de Pedro Sánchez en Barcelona acabó ayer convertida en un monumental fracaso. La escena del presidente del gobierno español abandonando el hospital de Sant Pau en medio de gritos a favor de los presos políticos, insultos y abucheos, y con un escolta nervioso, sacando el subfusil, es un desastre colosal en cuanto a relaciones públicas e imagen. Las visitas de los primeros ministros siempre tienen una coreografía hecha a consciencia por sus equipos, porque transmiten a los medios la impresión del estado de ánimo del poder. La de ayer, demostró que tienen el ánimo de los derrotados. Están derrotados, desconcertados y nerviosos.


La visita fue una especie de caricatura de los tres grandes errores que el gobierno español acomete desde el viernes: la impotencia a la hora de imponerse en la calle, el desconocimiento total de la realidad catalana como fuente de errores constantes y la reducción de su margen de maniobra, a la que le ha empujado la negativa a hablar con el presidente de la Generalitat.

En primer lugar, está la impotencia a la hora de imponerse. Pedro Sánchez tomó una decisión suicida, indigna de un partido de tradición democrática: someter la ciudadanía a golpes. Pero es que ni siquiera no lo ha conseguido, sino que se ha encontrado con una resistencia tan fuerte que ésta ha inutilizado su plan. La policía se ha visto obligada a retirarse porque no puede ganar la calle. Y en éstas condiciones, todo el plan pasa a ser precario. Tan precario, que los ciudadanos pueden acercarse y abuchearle sin que pueda impedirlo. Sánchez no puede hacer otra cosa más que la de huir de malas maneras, y dejando al descubierto el segundo error: la ignorancia completa de la realidad catalana.

En referencia a esto último, hay una imagen paradigmática. En el momento en que el coche oficial abandona el hospital de Sant Pau, se ve perfectamente como un escolta, con la ventanilla del coche bajada, lleva en las manos un subfusil ametralladora, preparado para responder a un ataque.

Veamos: no es nada insólito que las escoltas de cualquier presidente vayan armados, que lleven, además de pistolas, fusiles o metralletas. Esto entra en aquello que podríamos llamar la sorprendente realidad del día a día de estos cargos políticos. Eso si, es completamente anormal desplegar esa arma dentro del automóvil, con el riesgo de ser fotografiada. Es tan anormal, de hecho, que nadie puede enseñar una imagen como la que se vio ayer. No se vio con ningún presidente del gobierno español. Ni siquiera en casos extremos como en atentados o situaciones de guerra. Entonces, la pregunta es inevitable: ¿acaso las escoltas del gobierno español, ayer, se pensaban que estaban en una de esas circunstancias?¿de verdad?¿tan alejados de la realidad viven?

La situación para Pedro Sánchez, vista así, es extraordinariamente difícil. Pero se complica definitivamente con el tercer gran error, que es rehusar hablar con el presidente de la Generalitat, Quim Torra. En Madrid dicen, para explicarlo, que en el momento en que Sánchez encaje la mano de Torra, acabará de perder las elecciones que él mismo ha convocado irresponsablemente. Pero mientras rehúsa el diálogo, no solo va hundiendo su imagen personal, sino también la de su país. La necesidad de hacer un debate sobre Catalunya estuvo presente ayer en el Parlamento Europeo, y eso a pesar de que se impusiera la férrea disciplina de los grandes partidos. Es cuestión de tiempo. El primer ministro de Eslovenia fue ayer la primera autoridad que se quejó públicamente de todo lo que hace el gobierno español. “TIME”, que aún es la revista más importante del mundo, también publicó ayer un artículo del presidente Carles Puigdemont, en el que exigía diálogo. Es más, la prensa internacional no da crédito a que un presidente de gobierno rehúse el diálogo en unas circunstancias como las que se viven en Catalunya.


Y aún está por venir lo peor. El presidente Torra supone que ha pasado los días más difíciles de su vida pero, desde hace unas cuantas horas, parece haber encontrado su lugar, plantándose en la exigencia de diálogo y frenando los intentos de descarrilar el govern catalán con su sola presencia institucional. Gracias, también, a los errores de Sánchez y de la increíble prensa española y españolista, empeñada en convertirse en un chiste dramático. Pero a Sánchez le espera la peor parte, porque acabará por tener que dialogar, tarde o temprano, y no podrá evitarlo. Y eso, después de la resistencia de estas últimas horas, reforzará al presidente Torra, si no comete nuevos errores y, especialmente, si es capaz de destituir al consellerBuch, le elevará a una posición que el fin de semana parecía descartable.

Sea como sea, el primer ministro español, al final, quedará descalificado porque no se puede discutir que está donde está por culpa de haber jugado con fuego de una manera absolutamente pueril y suicida. Probablemente, también, porque es un indigente intelectual y seguramente porque es una persona sin capacitación para ocupar el puesto que ostenta. Carl von Clausewitz, teórico de la guerra, explicó una vez que los grandes dirigentes tienen dos cualidades indispensables: “un intelecto que, incluso en el peor momento, retiene algunos destellos de la luz interior que lleva a la verdad y la valentía de ser capaz de seguir esa luz, le lleve dónde le lleve”. Y éste, en definitiva, es el problema de Pedro Sánchez: ni intelecto, ni mucho menos valentía.

Barcelona, 22 de octubre 2019.

Traducción al castellano del artículo del periodista Vicent Partal.


EL CASO TARAKANOVA: un crimen de Estado.

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LA PRINCESA TARAKANOVA

El Caso Tarakanova o el Crimen de Estado



París, 1772

Turbio asunto el de la Princesa Tarakanova que sacude los cimientos del trono de la emperatriz rusa Catalina II "la Grande" a lo largo de dos años, pero no el único aunque si el menos conocido de todos.

En 1772, aparece en París una hermosa y misteriosa mujer que se presenta entonces en sociedad con el nombre y el título de Aly Emetey, princesa Vladimir. De ella nada se sabe apenas, solo que afirma no haber conocido a sus padres, que fue raptada en Alemania y luego enviada a Persia. Siempre según esta mujer aparecida de la nada, en Ispahan, un príncipe le revela su identidad noble y la convence para que regrese a Europa a fin de conquistar su destino.

Rodeada de personajes sospechosos e intrigantes, lleva una vida extremadamente lujosa en París, Londres y Berlín, lugares donde se encargará de propagar el rumor de que ella es la hija de la difunta emperatriz Elisabeth I Petrovna de Rusia, muerta diez años atrás (en 1762) y de su favorito cosaco con el que se casó en secreto, el conde Alexei Razumovski.

Su hermosura y gran atractivo seducen y conquistan a un gran número de personalidades que acabarán por unirse a su causa, entre ellos el príncipe polaco Oginski y el conde francés de Rochefort-Valcourt, ambos perdidamente enamorados de ésta.

Sorprendentemente, y a causa de un sonado escándalo, la princesa Vladimir abandona Francia para instalarse en Alemania, donde conoce al príncipe de Limburg-Stirum, el cual se enamora y le propone en vano unirse a él en matrimonio. Intrigante o mujer de legítimas razones, su objetivo es nada menos el de pretender abiertamente al trono de todas las Rusias. Afirma con vehemencia que es hija de la difunta emperatriz Elisabeth I Petrovna y del conde cosaco Alexei Razumovski -su esposo morganático desde 1750-, y de cuyo matrimonio habrían nacido dos hijos (niño y niña) según algunos, a los que se les impusieron los títulos de príncipe y princesa de Tarakanov. La emperatriz Elisabeth, supuesta madre de la pretendiente, está muerta desde 1762, y su marido morganático Alexei Razumovski se reunió con ella en 1771... y ella se hace llamar Tarakanova, aunque en verdad adoptó ese título después de hacerse pasar por la señorita Franck o la señorita Scholl. Sea como fuere, la supuesta princesa Tarakanova cuenta con numerosos partidarios prestos a ayudarla por odio a la zarina reinante Catalina II, y tiene la suerte de encontrarse en una situación que le favorece, puesto que desde 1773 un campesino llamado Pugatchev provoca levantamientos populares en las provincias y suscita el entusiasmo de muchas ciudades rusas al pretender ser nada menos que Pedro III, el asesinado esposo de Catalina II. Semejante asunto desestabiliza seriamente el gobierno de la emperatriz y, en ese ambiente de júbilo que rodea el ascenso del impostor, una mujer joven que se declara hija de la zarina Elisabeth tiene todas las posibilidades de ser creída. A contar también con los magnates polacos exiliados desde la partición del reino de Polonia en 1772 que, por legítimos resentimientos, intrigan contra Rusia y ven en la princesa Tarakanova, un excelente medio para destituir a Catalina II, a la cual odian profundamente por gobernar con mano de hierro una parte del territorio polaco. Mejor que urdir un asesinato a través del cual se desacreditarían ante el resto de Europa, optan por apoyar a una pretendiente al trono ruso. Uno de esos magnates polacos, el principe Karol Stanislaw Radziwill, será encargado de entrar en contacto con la Tarakanova...




Las Intrigas, 1774

A principios del año 1774, la supuesta pretendiente Tarakanova se traslada a Venecia, en cuyos aristocráticos salones es tratada como una personalidad de gran importancia, por no decir como si fuera una auténtica zarina rusa.

Desde el principio bien informada sobre la célebre "impostora Tarakanova", Catalina II acaba por perder paciencia ante semejante afrenta y decide hacerla traer a Rusia por cualquier medio. Empezará entonces a anudar, con el conde Alexis Orlov (Aleksei Orlov), los hilos de una trama ingeniosa para que la Tarakanova se meta en la boca del lobo y caiga en sus redes. Orlov es entonces comandante de la flota rusa en el Mediterráneo.

Alexis Orlov se encargará entonces de hacer correr el rumor de que ha caído en desgracia en San Petersburgo. La pretendiente, al oír la noticia y siempre en busca de nuevos y más numerosos apoyos, le envía entonces una misiva donde le relata sus orígenes imperiales...

La princesa Tarakanova ha enviado un correo al conde Orlov, comandante de la Flota Rusa en el Mediterráneo, tras enterarse de que éste ha caído en desgracia en San Petersburgo. En aquella carta, la Tarakanova le relata sus orígenes imperiales y le deja entrever que, si Orlov, persona non grata en Rusia, le ofrece su apoyo (que no es poco, sabiendo la influencia de los hermanos Orlov en San Petersburgo) en sus pretensiones de reclamar su herencia imperial, ella a cambio, le colmará de honores y prebendas. La pretendiente ha caído en la trampa de Orlov y Catalina II, y de una manera tan ingénua que sorprende...

Dado que la flota rusa se encuentra anclada en el puerto de Livorno y la supuesta princesa en Pisa, Orlov le propone que se conozcan. Fijan entonces un lugar neutro para una cita. En el momento del encuentro, el asunto adquiere proporciones de un flechazo recíproco; el conde parece caer rendido ante las hermosas prendas de la pretendiente. Orlov jurará defender y apoyar su causa, ofreciéndole el trono de Catalina II y, ni corto ni perezoso, con el corazón ardiente de pasión por ella, le pide su mano. Sorprendentemente, la Tarakanova parece estar prendida del conde, y accede gustosamente a contraer matrimonio con él, del mismo modo en que da su visto bueno para que la unión se celebre días más tarde en el buque de Orlov, es decir, en territorio ruso. Todo parece ir a pedir de boca... pero, es demasiado bonito para que sea real.

Apenas sube la princesa Tarakanova, vestida de novia con sus mejores galas, a bordo del buque insignia, el encantador y ardiente semblante de enamorado del conde Orlov se torna en una mueca cruel que, con sequedad, ordena que la arresten en nombre de Su Majestad Imperial Catalina II. Apresada por los soldados, es encerrada en un camarote y Orlov, que ya lo tenía todo minuciosamente planeado, ordena levar anclas y fijar rumbo a San Petersburgo.


La prisionera de la Fortaleza de San Pedro y San Pablo

La princesa Tarakanova es llevada pues, hasta la desembocadura del Neva y de allí trasladada en bote, bajo una fuerte escolta, a la fortaleza de San Pedro y San Pablo, erigida en medio del río que divide la capital de los zares desde Pedro I "el Grande", de manos del conde Orlov y siguiendo al dedillo las instrucciones dictadas por la propia emperatriz Catalina.

Encarcelada en una lúgubre celda de la fortaleza de San Petersburgo, Catalina II nombrará al Canciller Imperial, Príncipe Dimitri Galitzin (o Golitsyn), para presidir los interrogatorios de la prisionera, con el fin de sonsacarle toda la verdad. Pero la Tarakanova no hará más que darle la misma versión de los hechos, hechos que siempre sostuvo desde que se declaró hija de la difunta zarina Elisabeth I y del conde Razumovski. Vive en la vana esperanza de que, al final, sus carceleros la liberarán convencidos de su buena fe. Se equivoca. Su obstinación en repetir una y otra vez la misma historia le resultará nefasta. Como los interrogatorios no aportan pruebas concluyentes y no convencen a la emperatriz, ésta ordena que sea encerrada de por vida en la fortaleza. Su confinamiento es casi un emparedamiento: su celda, húmeda y lúgubre, con apenas luz exterior, contribuyen lentamente al empeoramiento de su estado de salud, y se declara la tuberculosis pocos meses después.

Ante tamaña crueldad, el propio Galitzin, conmovido por las horrendas condiciones de la Tarakanova, pide a Catalina II que suavice la pena de la prisionera, dando cuenta de que, si sigue así, morirá. La soberana se negará y la misteriosa princesa Tarakanova muere finalmente el 4 de diciembre de 1775, escupiendo su sangre.

Los diversos informes entregados a Catalina II, en base a los interrogatorios, no harán más que repetir la misma versión, una y otra vez, de la prisionera sobre su verdadera identidad: sostiene ser la hija de Elisabeth I Petrovna. Otros informes, éstos proporcionados por espías, darán otras versiones sobre la Tarakanova: uno afirmando que sería la supuesta hija del dueño de un cabaret de Praga, otro que lo sería de un panadero alemán, e incluso una judía polaca. Ninguna de esas hipótesis parece probable. Como no se puede excluír que los hijos secretos de la fallecida emperatriz Elisabeth con Razumovski, hayan existido, nadie puede hoy día afirmar que la Tarakanova no haya sido quien pretenda ser. Si se diera en efecto el caso, entonces Catalina II habría dejado morir expresamente a la legítima heredera del trono de Pedro I "el Grande".

Siempre quedará la duda...


Yelizaveta Alekseyevna Tarakanova

Yelizaveta o Elisabeth Alekseyevna nació en 1753 y falleció el 4 de diciembre de 1775 en San Petersburgo. Se dio a conocer como pretendiente al trono de Rusia bajo el título de Knyaginya Vladimirskaya (Princesa Vladimir o Vlodomir), y bajo los seudónimos de Fräulein Frank, Fräulein Scholl o Madamoiselle Trémouille dependiendo de su ubicación del momento, como hija del conde Aleksei Grigorievich Razumovski y de Elisabeth I Petrovna Romanova, Emperatriz y Zarina de Rusia, que contrajeron matrimonio secreto en 1742.

Según el testimonio del Conde Waliszewski "...es joven, graciosa y muy bella; tiene los cabellos color ceniza, como Elisabeth (se refiere a la zarina Elisabeth I Petrovna), y los ojos de un color negroazules como los suyos..." . La breve descripción nos da a entender que la princesa es entonces una hermosa joven de cabellos rubio-ceniza y de mirada azul oscura, y que guarda cierto parecido físico con su supuesta progenitora imperial, de rasgos circasianos y veinteañera. Otros testimonios de personas que la conocieron, alabaron su cultura, su educación y sus gustos refinados propios de una persona de alta cuna. Hablaba con soltura el francés, el alemán, y conocía perfectamente el inglés, el italiano, el árabe y la lengua persa, que era mucho más de lo que solían conocer altos personajes contemporáneos.

Su "padrino" en la alta sociedad cosmopolita europea fue un anciano aristócrata, el Barón von Embs, al que la Tarakanova solía presentar como su pariente, sin especificar demasiado el grado. Por medio de ese barón, la supuesta princesa entró en contacto con importantes aristócratas polacos, prusianos, austríacos, italianos y franceses, entre los cuales caben destacar al príncipe Michal Kazimierz Oginski (1728-1800), "jefe" de aquellos magnates polacos exiliados que estaban abiertamente enfrentados a Catalina II de Rusia y a su "criatura", Estanislao II Augusto Poniatowski, rey electo de Polonia gracias a la imposición rusa.

Cuando el Príncipe Karol Stanislaw Radziwill entró en contacto con la princesa Tarakanova, ésta le mostró un documento que suponía acreditar sus orígenes imperiales. Se trataba, según se sabe, del supuesto testamento de Elisabeth I Petrovna, Emperatriz de Rusia, designando como heredera suya a Yelizaveta Alekseyevna, hija nacida de sus esponsales con Razumovski. Testamento que, por cierto, chocaba frontalmente con las disposiciones tomadas con anterioridad sobre la sucesión al trono ruso, en las que se designaba como zarevich a Pedro III de Holstein-Gottorp, sobrino carnal de la soberana y desposado con la princesa von Anhalt-Zerbst, más conocida como Catalina Alekseyevna (Catalina II).

Radziwill, pese a su fama de hombre desengañado y astuto, gran conocedor de las enmarañadas intrigas de todas las grandes cortes europeas, pareció no dudar un solo instante de la buena fe y sinceridad de la supuesta hija de la difunta emperatriz de Todas las Rusias. Como no, Radziwill, igual que Oginski y otros magnates polacos exiliados, creyó ver en aquella mujer un guiño de la Providencia para favorecer la causa polaca anti-rusa. La Tarakanova les proporcionaba el medio para matar dos pájaros de un tiro: intentar derrocar a la usurpadora Catalina II, reivindicando los derechos de la princesa al trono de los Romanov y, por otro lado, destronar al rey impuesto por ésta,  Estanislao II Augusto Poniatowski y proclamar la república aristocrática en Varsovia.


Aleksei Grigorievich Razumovski

Nacido el 17 de marzo de 1709, cerca de Tchernigov y muerto el 6 de julio de 1771, en San Petersburgo, Aleksei Grigorievich Razumovski (o Razumovsky) era un joven pastor, hijo de un humilde granjero cosaco. Empezó cantando en el coro de la iglesia de su localidad, donde fue descubierto por un cortesano de la emperatriz Ana I que estaba de paso en una misión diplomática a Hungría, el coronel Vichnevsky, al que le encantaron sus capacidades vocales y le propuso que se trasladara con él a San Petersburgo. Dado que era guapo y ambicioso, Razumovski no dudó en marcharse con él para ampliar sus horizontes (1731), y fue prontamente colocado en el coro ucraniano de la capilla palatina de San Petersburgo.

Su prestanza, talento y gran belleza física impactarían a la gran-duquesa Elisabeth Petrovna, hija del zar Pedro I "el Grande", quien le daría un puesto en la corte en 1732. Tras la deportación del favorito de Elisabeth, Aleksei Shubin, Razumovski reemplazó a éste en sus funciones de alcoba. Al perder su hermosa voz, fue nombrado para el puesto de intérprete de bandurria en la corte imperial, además de ser el supervisor de las residencias de la gran-duquesa. Durante el periodo de la regencia de Ana Leopoldovna, sería nombrado kammerjunker (ayuda de cámara).

Importante sería el papel desempeñado por Razumovski durante la revolución palaciega del 25 al 26 de noviembre (6-7 de diciembre) de 1741, que elevaría hasta el trono a la gran-duquesa Elisabeth Petrovna con el consiguiente derrocamiento del niño-zar Iván VI y de su madre la regente. Tras el golpe de Estado, Elisabeth I Petrovna le nombraría teniente-general, y el mismo día de su coronación, firmaría su nombramiento de mariscal de la corte imperial. Entre otros honores y prebendas que le llovieron, Razumovski sería armado caballero de las ordenes de San Andrés y de San Alejandro Nevski, y dotado con numerosas fincas señoriales en las cercanías de Moscú principalmente. Todo aquello sirvió, sin duda, para colmar sus ansias de fortuna y honores, y aplacar cualquier ambición política latente.

Según las especulaciones de los historiadores, Razumovski se casaría secretamente con la emperatriz en una iglesia rural de Perovo (hoy localidad que forma parte de Moscú), en otoño de 1742. Dos años más tarde, sería elevado al rango condal por el Emperador del Sacro Santo Imperio Romano y Germánico Carlos VII Alberto de Baviera (Reichsgraf), y hecho conde ruso el mismo año. En 1745-1748-1756, siguieron los sucesivos nombramientos: capitán de la Guardia-de-Corps, teniente-coronel y mariscal de campo (general de brigada).

Durante el reinado de Elisabeth I, Razumovski tendría una posición privilegiada en el seno de la corte pese a la creciente rivalidad del joven conde Ivan Shuvalov, en los últimos años. Sus aposentos en el Palacio de Verano comunicaban directamente con los de Elisabeth I, lo que le otorgaba el privilegio de tener acceso a ella a cualquier hora. Bajo su batuta, la vida de la corte imperial siempre estuvo amenizada con un sinfin de eventos musicales. En 1744, la emperatriz visitaría el pueblo natal de su marido, que convertiría en finca solariega de la familia Razumovski.

Aunque nunca estuvo interesado en los asuntos del Gobierno, Razumovski fue el principal apoyo y valedor del canciller Bestuchev-Rjumin y, a instancias suyas, se restauró el cargo de hetman de Ucrania del cual fue beneficiario su hermano Kyril Razumovski, entonces presidente de la Academia Rusa de Ciencias con solo 18 años de edad.

Antes de fallecer, la emperatriz hizo prometer a su sobrino y sucesor, Pedro III, que no exiliara o deportara a sus favoritos y amigos del momento. Tras expirar Elisabeth I Petrovna, Razumovski renunció a todos sus cargos y se mudó del Palacio de Invierno a su residencia privada del  Palacio Anichkov, regalo de su difunta esposa y soberana, llevando una vida discreta y retirado de la vida social.

Al acceder al poder Catalina II en 1762, tras el destronamiento y posterior asesinato de Pedro III, Razumovski recibió la oferta de ésta de verse titulado "Alteza Imperial", distinción que rehusó. Sin embargo, si accedió al requerimiento de Catalina de que destruyera todos los documentos que probasen su unión matrimonial con la emperatriz Elisabeth. ¿Cuales eran las razones de tal requerimiento imperial? y ¿por qué accedió Razumovski a complacerlo?

Razumovski fallecería tranquilamente en su palacio Anichkov el 17 de julio de 1771, recibiendo sepultura en la catedral de la Anunciación de Aleksandro-Nevskaya Lavra.

La cuestión sobre la posteridad habida entre Razumovski y Elisabeth I Petrovna sigue abierta. Actualmente, se sabe que hubieron dos niñas ( y no un niño y una niña) conocidas bajo el nombre de Tarakanova. Una de ellas, Augusta Alekseyevna Tarakanova, se hizo monja y llevó el nombre de Dosifeya, siendo posteriormente sepultada en la cripta familiar de los Romanov, mientras que la otra, Yelizaveta Alekseyevna Tarakanova, sería secuestrada en Livorno por el conde Aleksei Grigorievich Orlov, y encarcelada en San Petersburgo en febrero de 1775.


ACTUALIDAD: NO AL DIÁLOGO

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NO HAY DIÁLOGO CON TORRA




Solo los más cegados pueden creer aún que la violencia resolverá la crisis del Estado. Pedro Sánchez, con la inconsciencia a que le lleva una fatídica combinación de arrogancia y falta de inteligencia, reclama al presidente Torra que condene la violencia, cosa que Torra siempre ha hecho. De manera notoria, en el discurso pronunciado en Stanford por invitación del Martin Luther King Jr. Institute. De discursos como éstos y en una institución tan simbólica por los valores que el presidente español presume liderar, Sánchez no ha hecho ninguno y parece ser que no le llueven invitaciones para hacerlos. Para el presidente español no se trata de un formulismo institucional, que Torra ha satisfecho con la convicción del que nunca ha sido violento. Eso Sánchez no lo da por bueno, porque lo que pretende es una auto-inculpación que Torra no le puede conceder. Y no puede, porque ni él ni nadie de su gobierno, ni ninguno de los votantes que le eligieron, ni la inmensa mayoría del independentismo no han hecho jamás profesión de violencia teórica ni práctica. Torra, y con él la gran base social del independentismo, adoptaron tempranamente un modelo de activismo inspirado en Gandhi y en Martin Luther King, y una estrategia de desobediencia civil inscrita con letras de oro en los anales de la democracia. Durante décadas, el texto de Henry David Thoreau ha sido el referente para los escolares norteamericanos, que han aprendido que desobedecer leyes injustas es un deber para las personas decentes.


Es Sánchez quien, como jefe del gobierno del Estado, dispone de las herramientas de la violencia y las aplica en sustitución de la política. Cuando von Clausewitz decía que la guerra es la continuación de la política por otros medios, quería decir que no puede ser una finalidad en ella misma. Cuando se confunde la esencia instrumental y se desplazan los objetivos políticos, se pone el Estado a merced de la suerte o de la desgracia. Habiendo pasado en poco tiempo de rechazar la violencia policial a aplicarla sin miramientos, Sánchez se expone con esa falta de consistencia a ser víctima de un acontecimiento aleatorio. Cuando instruyó a la abogada del Estado Rosa María Seoane para que defendiera el delito de sedición para los presos políticos, Sánchez apostaba su carrera a una carta muy azarosa, con el mismo espíritu ludópata con el que decidió convocar elecciones antes que formar un gobierno de izquierdas apuntalado por el independentismo catalán.


La evidencia indica que Sánchez ha perdido el norte. Ni él ni el desarbolado socialismo español no tienen siquiera alguna posibilidad sino que tampoco intención alguna de reconducir el Estado al marco democrático del cual se salió hace tiempo. Ya no hablamos ni de recuperar los principios que el socialismo se ha ido despojando por el camino para flotar electoralmente hasta acabar como una cáscara vacía a merced de cualquier galerna. Según Hanna Arendt, la acción violenta se gobierna por la categoría “fines y medios”. Esto quiere decir que el fin siempre tiene el riesgo de verse sobrepasado por los medios que justifica. Puesto que el desenlace de la acción jamás es del todo previsible, los medios empleados para conseguir un objetivo político acostumbran a ser más importantes para el futuro que no el objetivo en sí.


Para el devenir del Estado español, la violencia de estos días será más determinante que no el objetivo tácito de restablecer la convivencia. La violencia arbitraria y descontrolada de la policía es la que da la talla moral de quienes la ordenan y la cubren con la razón de Estado. Pero, como pasa siempre con la violencia, su irracionalidad intrínseca impide prever sus efectos. A pesar del aparatoso desequilibrio de poder entre manifestantes desarmados y fuerza pública armada con toda una batería de herramientas para infligir daño, el desenlace no es siempre el esperado. Disponer de un sofisticado instrumental de agresión no garantiza la victoria. Precisamente porque los avances tecnológicos y la inversión en un arsenal represivo dan al Estado una superioridad incontrastable, su fuerza moral decrece en proporción al incremento de la potencia nociva de los medios y en la medida que se ponen en manos de irresponsables.


Hace falta remontarse hasta las postrimerías del franquismo para encontrar la intensidad y la brutalidad de las cargas de estos últimos días. Las pelotas de goma, raras en aquella época, son tan copiosas ahora como las descargas electrónicas en las salas de videojuegos. No importa que en Catalunya estén prohibidas; el ministro del ramo replica que la prohibición no atañe a su policía. Parece ser que, para el ministro del Interior, juez de profesión, la ley no es jurisdiccional sino que se aplica o se deja de aplicar según los colectivos que se muevan por el territorio.


Nada es más instructivo que hacer un viaje en el tiempo. Si se comparan los policías de ahora con los del final de la dictadura, el contraste es favorable a la policía franquista. He visto confrontaciones muy duras entre obreros y “grises”, pero no he visto el desenfreno ni la voluptuosidad con la que la policía española y los Mossos se han explayado estos días contra manifestantes inofensivos. He pasado indemne por medio de un grupo de “grises” que perseguían estudiantes y ninguno hizo el más pequeño gesto de pegarme. Deduzco que los abuelos de los actuales números eran mucho más disciplinados, si no es que eran mejores personas. Puede ser porque muchos de ellos ya no creían en el régimen y acometían la faena sin entusiasmo, porque no es igual servir a un régimen caducado que a otro que da coletazos.


La incertidumbre que la violencia introduce en el embate entre legalidad y legitimidad, entre represión y democracia, eleva el riesgo de un acontecimiento aleatorio, no porque la despleguen unos incontrolados, sino porque ella misma es el principal elemento de descontrol. Una vez descontrolada, ya no es posible trazar el límite. Decía Proudhon: “la fecundidad de lo inesperado excede de lejos la prudencia del estadista”. Esta frase, Sánchez debería de copiarla cien veces con buena letra, y al acabar, volverla a copiar cien veces más, visto que la prudencia no es precisamente su fuerte. Si llega, el acontecimiento fortuito con efectos cataclísmicos para el Estado no vendrá del independentismo, que ha buscado exhaustivamente el acuerdo, sino, como decía Arendt, de aquellos sectores entre los cuales el dicho “no hay ninguna alternativa a la victoria” aún tiene vigencia.


La falta de alternativa, causa de la larga serie de derrotas que ha recibido España los últimos siglos, impele a Sánchez a tratar Catalunya como un país sin derechos y la Generalitat como una institución subalterna, de la cual no emanan obligaciones ni responsabilidades para el Estado. Negándose no tan solo al diálogo, del cual hace ostentación frente a Europa, sino a recibir la llamada de su homólogo catalán, que es, quiera o no, el primer representante del estado en Catalunya, Sánchez hace dejadez de sus funciones, y esto es especialmente grave en medio de la crisis más grande desde que el actual régimen superara la etapa del rodaje.


Con su negligencia, Sánchez destruye la posibilidad de abordar el obligado diálogo entre instituciones. Y lo hace de la manera más estúpida, violentando a Torra, reclamándole que condene la violencia como precio de una comunicación, que sin un cambio de actitud en quien la comanda sería manifiestamente inútil. En Catalunya, hablando estrictamente, no hay más violencia que la que el Estado impone trasladando en ella la plantilla empleada en el País Vasco. De ahí vienen los descerebrados intentos de colgar el cartel de “terrorismo” a un movimiento integralmente pacífico. Sánchez pretende que Torra se responsabilice de la perturbación que el mismo Estado ha planificado infiltrando agentes de su propia policía y del nacionalismo español ultra. Dicho de otra manera: Sánchez exige que Torra cargue con la violencia desencadenada por él mismo en la fatua esperanza de someter por la vía de siempre un territorio que cada día que pasa se aleja más y más deprisa cuanto más irrumpe coactivamente el Estado en la dignidad de la gente. Si no quiere hablar con el presidente Torra, ¿con quién hablará Sánchez? Cuando finalmente se de cuenta que ha de hablar con alguien, ¿a quién encontrará al otro lado de la línea?¿Con quién negociará que represente legítimamente al pueblo de Catalunya?¿Hará volver a Puigdemont como hizo Suárez con Tarradellas?¿Negociará con la ANC?¿Con los CDR?¿O ya no estará a tiempo de negociar con nadie?


Artículo traducido al castellano de Joan Ramon Resina.



ACTUALIDAD: Demo ... ¿Qué?

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ESPAÑA ES UNA DEMO … ¿QUÉ?





“España es una democracia consolidada”. Ése es el mantra que se repite una y otra vez desde La Moncloa y desde las sedes del PP, PSOE y C’s, y hasta se publicita insistentemente desde España Global, el nuevo juguete de propaganda goebbelianaen manos de un arrogante, peligroso a la par que senil Borrell, secundado por una fanatizada arpía salida de UPyD. Dime de qué presumes y te diré de qué careces, reza el sabio dicho. Daría risa si no fuera que resulta tristemente desolador. Lo grave es que lo dicen y lo repiten hasta la saciedad, cual pandilla de zombis, sin estallar en carcajadas. Solo se ríen en “petit comité”. A puerta cerrada. Lo peor es que se lo creen, o no. Digamos que los de “arriba” no, pero los de “abajo” sí. Cinismo no les falta. Les sobra. Cretinez también. Hasta provoca helor en el alma oír a estos mentirosos compulsivos.


¿De qué tipo de democracia hablan esos mediocres aprendices de políticos?¿De qué clase de democracia puede presumir un país en cuya trayectoria se amontonan golpes de Estado, alzamientos militares y dictaduras desde su constitución en 1812? Con un decepcionante ministro del Interior español como el encubridor de torturadores Grande-Marlaska que, traicionándose a sí mismo y sin caérsele la cara de vergüenza, afirma que “sólo el Estado tiene el monopolio de la violencia”, o con una vicepresidenta del gobierno como Carmen Calvo que cumula tantas declaraciones contradictorias en su repertorio de alambicadas contestaciones a la prensa sobre derechos y libertades que, ya a estas alturas, ha quedado como una auténtica indocumentada. Para muestra, dos botones a las órdenes de un inepto majadero en funciones, irresponsable y sofista poltronero de triste figura que se esconde tras la bandera españolista para no afrontar sus desastres, deshonor, atropellos y fracasos.


En qué consiste un régimen democrático, cómo observarlo y cómo aplicarlo correctamente, tampoco se encuentra a nadie del panorama político-intelectual castizo capaz de ilustrarlo sin caer en un ridículo jacobinismo centralizador e integracionista a la francesa inaplicable en un país plagado de particularidades idiomático-culturales ancestrales. Hay un par o tres de salvedades. Un Vestrynge, un García-Trevijano o un Cotarelo. Éstos han viajado, leído y culturizado. El resto es ralea cobarde que, por miedo o estrechez de miras, hacen de eco propagandístico, siguiendo la corriente de la prensa nacional españolista que no se ruboriza a la hora de mentir, tapar y manipular a su antojo cualquier noticia en telediarios y tertulias deleznables. España no es Francia, ni viceversa, por muchas ganas tengan de que así sea. Spain is different es una frase que lo dice todo de un país relativamente joven en una vieja Europa que supo hacerse un lifting en la segunda mitad del siglo XX.


Un país cuyo estado niega el acceso de sus archivos históricos a historiadores extranjeros, ni los desclasifica, carece totalmente de higiene. Apesta.


Un país donde hay “Jueces para la democracia”, ¿qué está contando sobre la calidad de su justicia?¿Que hay “jueces para la dictadura”? Asusta.


Un gobierno que permite, incluso protege de tapadillo la apología del franquismo, fundaciones y partidos que la promueven, ¿qué deja entender a sus vecinos? Atufa.


Y ¿qué dice de ella misma su monarquía?


Diez monarquías hay en Europa. Nueve de ellas han sabido o conseguido, con fortuna e inteligencia, sobrevivir a todo tipo de contratiempos que, para otras, significaron su hundimiento y merecida desaparición. La décima, española, la echaron en 3 ocasiones: en 1808, 1868 y 1931. Y en 3 ocasiones volvieron: en 1814, 1874 y 1975. La primera y la tercera por imposición, la segunda por un golpe militar. Nunca al abrigo de un referéndum, pero sí de la mano de un dictador. Los seis fueron Borbones, lo que da a entender que esta dinastía tiene un verdadero problema crónico a la hora de encarar acertadamente su papel institucional. Nunca supieron cual era su sitio ni cuales sus limitaciones. Los Borbones siempre confundieron la velocidad con el tocino, churras con merinos. Todo el campo no es orégano, pero para ellos sí. Éste es el problema que se perpetúa cíclicamente, amén de la pronunciada alergia hereditaria a todo lo que suena a democracia y laicismo. Mandan, manosean y ordenan en todo aunque éticamente no les toque hacerlo. Las lecciones de sus tres exilios no les han enseñado nada. No han retenido nada. Excepto la avaricia y el enriquecimiento ilícito “porque de este país…” no se fía. Para qué decir más.




ACTUALIDAD: Puigdemont, la imagen que España no quería

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La entrada de Carles Puigdemont y de Toni Comín en el Parlamento Europeo para recoger su acreditación de eurodiputado este viernes y las imágenes de ambos circulando sin impedimentos por la Eurocámara, a la espera de poder participar en el primer pleno que tendrá lugar el próximo 13 de enero, es el segundo mazazo a la justicia española en 24 horas. La resolución del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) declarando la inmunidad de Oriol Junqueras tras ser proclamado electo al Parlamento Europeo ha desencadenado un auténtico tsunami sobre el Estado español, que asiste impasible y noqueado a un ridículo sin parangón en la Unión Europea en un tema nada menor como es el de la vulneración de los derechos políticos.






Puigdemont y Comín ya son eurodiputados; Junqueras tendría que haber sido puesto en libertad pero el Supremo se resiste como gato panza arriba; Clara Ponsatí será eurodiputada a partir de febrero; los abogados del president en el exilio hacen votos para que el juez Manuel Marchena pida el suplicatorio de los electos independentistas confiando en que la norma del Parlamento Europeo permita una nueva sacudida al Estado español; y la justicia belga no va a dar respuesta a la extradición reclamada por el juez Pablo Llarena por sedición ya que el delito no existe y eso lo sabe todo el mundo. De todo, lo más interesante vuelve a afectar al corazón del Parlamento europeo, ya que, a diferencia de lo que sucede en las Cortes españolas, las peticiones de suplicatorio tienen un camino más largo y también de mucho mayor calado. Así, los suplicatorios son vistos y analizados a fondo durante tres meses por la comisión de Justicia en vista pública que a buen seguro acabará desmenuzando el juicio. ¿Quiere el juez Marchena que eso suceda? Veremos.


Junto a la euforia del independentismo por las victorias de Junqueras y Puigdemont emerge el gran silencio de personajes que han sido letales durante estos dos años con sus mentiras o sus exageraciones. Josep Borrell, siempre tan parlanchín, parece haber enmudecido de golpe. El PSOE y sus barones parecen haber desaparecido de la escena pública y eso que tienen por delante la investidura de Pedro Sánchez. La ministra Isabel Celaá y la vicepresidenta Carmen Calvo han sido tan discretas como cautas, no sea el caso de que la investidura prepactada acabe descarrilando. Los medios de papel catalanes tratan de encontrar un punto de anclaje con la realidad después de haber usado con profusión calificativos como "golpistas", "prófugos", "cobardes" y otros por el estilo. Varias octavas por encima están los diarios de papel de Madrid, en una campaña de Estado contra el independentismo desde hace dos años.






La justicia europea ha puesto al descubierto que la justicia española iba desnuda. La corte de propagandistas desbocados, dispuestos a hacer cualquier cosa por la unidad de España o incluso para no desairar al Gobierno español, sea el que sea, no saben muy bien qué explicar a sus lectores. La gran mentira ha caído como un castillo de naipes mientras se escucha que Europa, siempre que ha podido, ha ido en contra de España. El europeísmo de una parte de la clase dirigente y del deep state se ve ahora que era más bien coyuntural mientras ministros del PP hasta hace cuatro días avalan sin pudor el Spexit cuando, también hace muy poco tiempo, decían que los europeos pata negra eran ellos y los independentistas los que querían romper la UE. Spain.


José Antich / in El Nacional.Cat

21-12-2019.


ACTUALIDAD: Bofetadas a los Jueces Españoles

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LA CULPA ES DE LOS JUECES DEL SUPREMO




"Resulta difícil subvertir un Estado regido por el imperio de la ley sin abogados, o celebrar juicios farsa sin jueces"
Timothy Snyder. Sobre la tiranía.

La culpa es de los jueces del Tribunal Supremo. Desde el principio, y llevamos avisándolo tiempo. No alcanzo a creer que yo pueda entender la dimensión de los problemas y ellos no. Llevo desde junio diciendo que la inmunidad de un cargo electo es sagrada. Que la inmunidad de los parlamentarios está dispuesta para protegerles del Ejecutivo y también del Judicial y que, por tanto, se escapa de la lógica democrática que este último pueda desposeerles de ellos de un plumazo. ¿Puede un juez o una norma administrativa local desposeer a un electo y a sus casi dos millones de votantes de sus derechos políticos en una democracia? Pues no. Eso es lo que dijimos y eso es lo que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea dice ahora. Recuerden una cosa, ¡oh, grandes jueces y grandes fiscales de este país llamado España!: si han de adorar a algún becerro de oro, procuren que sea la democracia, la ley y los derechos fundamentales. Cualquier otra cosa es espuria. La patria, tal y como la consideran, sus carreras o el favor del público o de los políticos.

Nadie les pide que rindan pleitesía a eso. Ni dios, y ustedes no lo son. O sea, no son dios. No son el dios democrático ni el dios de los Ejércitos ni el dios de la razón de Estado. Solo les pedimos que apliquen la ley. No que la inventen o la reinventen o la reescriban o que nos salven. Solo que la apliquen con profesionalidad.

La cuestión es que los jueces del Tribunal Supremo, y algunos significativamente como Manuel Marchena o Pablo Llarena, han pensado que están en una pugna en la que deben salir triunfantes. Ellos y el Estado. No, señores, no. Ustedes no tienen que salvar España ni sus culos. Ustedes tienen que impartir justicia y usar su saber técnico para ello. Los resultados no son de su incumbencia. Cuando a un juez o a un fiscal se le pasa un día el plazo para prorrogar la prisión preventiva a los dos años, ¿saben lo que pasa? Que no tienen que pensar en si el tipo es malo como los hermanos Malasombra o no. No. Lo que tienen que hacer es dejarlo en libertad. Y así todo. Las formas, impuestas por el legislador, les atañen. No se trata de que ustedes las surfeen si no obtienen el resultado buscado. Por cierto ¿por qué buscan resultados? Ustedes no pueden tener intereses. No solo no pueden tener intereses personales, sino tampoco políticos. ¿Por qué tienen que fijarse una fecha para dictar sentencia porque luego hay elecciones? ¿Qué narices le importa a un juez todo eso? ¿O sí le importa? Si es así, díganlo de una vez. O sus carreras. ¿Qué narices tiene que ver todo esto con si quieren que les nombren aquí o allí o llegar a donde han planeado?

No dejen que les cuenten milongas. Todos los errores cometidos por el Tribunal Supremo en el asunto catalán tienen, entre otras cosas, un componente personal y otro narcisista. Los salvadores de la España Una y Grande. ¿Juraron en alguna parte eso o juraron respetar y hacer respetar las leyes?

El TJUE les ha dejado ahora con el culo al aire, Excelentísimos Señores de la la Sala Segunda del Tribunal Supremo. ¿Y saben por qué? Porque ustedes se están haciendo trampas al solitario desde el principio. Porque ustedes se han sentado en una partida de ajedrez con los abogados que defienden a los acusados catalanes, mientras que los fiscales del Tribunal Supremo se han constituido en fuerza de choque,como si su misión fuera darles las condiciones para el jaque mate. Sucede que esa no es su función. Puede que a Manuel Marchena le pueda su alma de fiscal, siempre lo fue hasta que lo hicieron juez por decisión política, pero no entiendo qué aire les ha dado a los otros. No, no es su función. No tienen que salvar nada ni retorcer el derecho para conseguir un objetivo. Simplemente tienen que aplicar la ley sin que les detenga lo que esto produzca. No, un juez que debe ordenar derruir urbanizaciones ilegales no puede pararse porque esto vaya a dejar en la calle a sus ocupantes. No, un juez que tenga que pronunciarse sobre las cláusulas suelo no puede andar pensando en los sufrimientos de los bancos (aunque este Tribunal Supremo lo hizo, con gran vergüenza); no, un juez que cree que hay que preguntarle al TJUE sobre la inmunidad de un electo no puede mantenerlo en prisión y sentenciarlo.

Es que no hace falta tener tantos galones como ustedes. Si preguntan a un tribunal que les es superior, y el TJUE es superior y eso forma parte del ordenamiento jurídico español mal que les pese a los fachas, deben ESPERAR a obtener esa respuesta. La cuestión PREjudicial es PRE, o sea, que es anterior a que ustedes puedan operar. La trampa de hacerlo en una pieza separada y no en la principal, me van a perdonar, pero es una trampa de colegiales. Yo entiendo que haya compañeros de tribunales y profanos que les aplaudan la gracieta pero es que ustedes, Excelentísimos, no están para hacer gracietas. Ustedes entendieron que había dudas respecto a la inmunidad de Oriol Junqueras y por eso preguntaron –y debían, su pecado no es preguntar sino pasar de la respuesta– y su obligación era ser consecuentes con ello. Ni plazos, ni sacar la sentencia en la fecha prevista por si me tienen que nombrar, ni porras en vinagre. Lo siento, Señoría, si se convierte en otro magistrado 2, al que le jorobaron por ser consecuente. Si la consecuencia, la honestidad y la dignidad te perjudican, te lo tragas. Eso hace la gente con valores.

Uno de sus fallos ha sido haberse querido convertir en tahúres porque pensaban que los abogados de la defensa y los acusados se la estaban jugando así. Fíjense que ni siquiera estoy hablando de la espuria acusación ficcional presentada por el fallecido Maza. No, les hablo de lo que sigue. Puigdemont y los otros se fueron –no se fugaron sino que se fueron, antes de que nadie les persiguiera, porque Maza se largó de la lengua y les avisó vía El Mundo antes de presentar querella ninguna– y a ustedes les pareció un truqui de la baruqui. Ni siquiera se lo discuto. Saben perfectamente que está en la mano de un abogado defensor intentar usar todos los resquicios del sistema para preservar a su patrocinado. ¡Ahhh, pero ustedes no son defensores, sino que son jueces! A ustedes no les compete sentarse en la mesa del ajedrez como si estuvieran jugando una partida con ellos. ¡Que no! ¡Que ese puesto en todo caso será de la Fiscalía y no suyo! Y no se podrán quejar de que la Fiscalía del Tribunal Supremo, porque la FGE está desaparecida y en coma, no lo haya jugado a tope. Entonces ¿qué hace el Excelentísimo Llarena ensayando tácticas ridículas e inadmisibles como el quita y pongo de euroórdenes? Dignidad, excelentísimos señores, y profesionalidad. ¿Qué hace la Sala presentando una cuestión PREjudicial para la que pide un procedimiento de urgencia, sentenciando sin esperar porque tiene un calendario, interesado, que cumplir?

Miren, señores magistrados, en este país es lo más sencillo bailarles el agua y hacerles el rendivú, sin eso habría más periodistas señalándoles, pero eso en Luxemburgo no juega. Tampoco debería jugar en el Tribunal Constitucional. Están demasiado acostumbrados a que los inventos y las jugarretas se las certifiquen por mera conveniencia política de la espuria razón de Estado. Pero está Europa y eso nos salva. Está Europa e impide que ustedes se conviertan en un poder sin control que campe sobre los otros poderes y eso sin refrendo democrático.

Europa nos salva.

Europa nos protege.

Por eso van a activar el artículo de expulsión de la Unión Europea para evitar que los regímenes autoritarios de Hungría o Polonia domestiquen al judicial a su imagen.
Por eso van a evitar que ustedes se crean el Cid y pretendan arreglar con un uso no alternativo sino indiferente del Derecho lo que creen necesario.

¡Bendito salvavidas europeo! Solo los fascistas quieren matarlo...


Artículo de Elisa Beni / in eldiario.es

21-12-2019.


ACTUALIDAD: El Bochornoso Show Español en el Parlamento Europeo

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LA ARROGANCIA CASTELLANA ARRUINA A ESPAÑA



La noticia no trascendió al público español, gracias a las malas artes de los dueños de los medios de comunicación nacionales, -que adoptan el papel de auténtica guardia pretoriana del régimen del 78 difundiendo mentiras y fomentando la incultura política entre los españoles-, pero al otro lado de los Pirineos, ya todo el mundo ha leído el relato de la bochornosa actitud de los representantes españoles en Bruselas que precedió el levantamiento de veto contra Carles Puigdemont y Toni Comín en la sede europarlamentaria, tras saberse la sentencia del TJUE a favor de Oriol Junqueras y reconociendo su inmunidad con efecto retroactivo.


El solo hecho de leer el artículo del diario “Libération” titulado “Crise de nerfs Espagnole à Strasbourg / Ataque de nervios español en Estrasburgo”, da vergüenza ajena. Pero, ¿qué tipo de gentuza se ha colado e infiltrado en las instituciones europeas? Se pregunta legítimamente uno al leer el relato. El diario parisino ha reconstruido minuciosamente la presión, llevada al límite, que aplicaron los representantes de Madrid para evitar, in extremis, que tanto Puigdemont como Comín fuesen acreditados como eurodiputados en el Europarlamento. Los hechos se desencadenan cuando salta la noticia de la sentencia del tribunal de Luxemburgo. El corresponsal francés del diario en Bruselas, explica que una parte de la administración del Parlamento Europeo, infiltrada en demasía* por funcionarios españoles a las órdenes de Madrid, igual que en la Comisión, exige que la cuestión sea, de entrada, retrasada lo más que se pueda con el pretexto de ser estudiada por el servicio jurídico (que ya había incurrido en irregularidades y fraude contra los diputados catalanes bajo las órdenes del corrupto Tajani), antes de adoptar una posición y aplicarse la sentencia. Hablando en plata, los españoles pretendían groseramente bloquear defacto y sine die la aplicación de la sentencia del TJUE. Ahora se explica por qué el Parlamento y la Comisión, trufados de “agentes” españolísimos, dieron su apoyo a España delante del TJUE. Pero la cosa se torció para los intereses españoles, ya que se toparon con un nuevo presidente de la Eurocámara, David Sassoli que, si bien es italiano como su infausto y avergonzador predecesor, es partidario de acabar con las intromisiones y arbitrariedades de los estados miembros. De hecho, la decisión del tribunal de Luxemburgo ha sido una buena noticia para el Europarlamento, que así se libera de las interferencias espurias y demás arbitrariedades como ese exigido juramento a la constitución española que choca frontalmente y es incompatible con el ordenamiento jurídico europeo. Y como la norma europea está por encima de la española, la deja como lo que es y siempre ha sido: una disposición ilegal e inaceptable.


Es entonces cuando la presidenta del grupo Socialista, la española Iratxe García, exige reunirse con el presidente David Sassoli. Cuando ésta comprende que Sassoli no cambiará de parecer y no cederá ante las presiones y las estrafalarias exigencias españolas, Iratxe García pierde literalmente los papeles ante Sassoli, espetándole a voz en grito “¡Tú no puedes hacer esto a España!¿te das cuenta de lo que vas a hacer?”. Acto seguido, viendo que ya no tiene nada que hacer, por impotencia y despecho, una rabiosa Iratxe García echando espumarajos por la boca, lanza los dosieres a los pies del presidente. Éste, impávido ante las violentas invectivas y malas maneras de la española, no se doblega ante sus amenazas y comparece para dar la noticia, advirtiendo a España que aplique la sentencia. La sentencia del TJUE se respetará, se aplicará y reconocerá inmediatamente y de forma pública. Lo que no cuenta el periodista es que, justo antes de que apareciera el presidente Sassoli, Josep Borrell, cabreado como una mona, abandonó el hemiciclo visiblemente enfadado y despotricando (¡cómo no!). La misma tarde, Sassoli otorgaba las acreditaciones a Carles Puigdemont y a Toni Comín como eurodiputados.


Pero el esperpéntico espectáculo de los representantes españoles no se para ahí. Acaban cubriéndose de gloria intentando, de manera harto patética a la par que infructuosa, impedir que los eurodiputados catalanes sean fotografiados por la prensa dentro del hemiciclo del Parlamento Europeo. Fracasan estrepitosamente y se consume el naufragio español. No hay mejor muestra del odio visceral e irrefrenable de estos socialistas españoles, que les lleva a perder las formas.


¿De dónde diablos sacaron a esta impresentable socialista? ¿Fue en la Universidad de Valladolid dónde le enseñaron a comportarse así en los despachos? ¿Como una mujer zafia, malencarada? Parece un Borrell con faldas, porque no encuentro gran diferencia entre uno y otro personaje en su forma de mal llevar las contrariedades. No saben qué quiere decir y en qué consiste el fair play.




Cuando se hizo pública la sentencia del TJUE reconociendo la inmunidad de Junqueras desde su elección, y de rebote la de Puigdemont y Comín, estallaron las castizas cabezas de políticos, magistrados, policías, militares,  tertulianos y periodistas españolísimos. Las explosiones fueron en cascada. El efecto dominó hundió bajo el Tsunami catalán la certeza de que España aún tenía la sartén por el mango en Bruselas. Pero el trío corrupto formado por Tajani, Tusk y Juncker, debidamente comprados y cebados por Madrid, fue barrido y sustituido por otro que ya está harto de la arrogancia de los pedigüeños/corruptores mesetarios. La tortilla ha dado la vuelta y la época de los paños calientes con Madrid ha pasado. La justicia española se ha retratado solita, igual que sus cuerpos de seguridad salpicados por el perjurio, la violencia y la sangre de sus víctimas torturadas, igual que su clase política, su ejército, su prensa y su monarquía que dan protección y alas al renacimiento fascista en España, gran enemigo de la Unión Europea y apóstol de la autarquía franquista.



La ahora llamada “doctrina Junqueras” ha sentado un precedente que ha torpedeado y hecho añicos la línea de flotación del nacionalismo español. También ha supuesto una cascada de hostias como panes para los endiosados y muy politizados jueces de su Tribunal Supremo, de su fiscalía general y de su coro de enardecidos hooligans desneuronados. Más que España, es Castilla, que pretende pertenecer al club europeo pero sin doblegarse a sus reglas. Imponer las suyas si acaso. Solo quiere sus ventajas y ninguna restricción a sus pretensiones**. Quiere ser europea más que nada para “cortar el bacalao” y para figurar en el ajedrez de la unión como si fuera una pieza importante (espejismos ambos), pero no está dispuesta a renunciar a su esencia francocasposa que pretende perpetuar los tiempos del NO-DO y al establishmentfranquista. Segundas partes nunca fueron buenas, y más en el caso de la prolongación de un régimen instaurado por un tirano y prolongado por sus hechuras de sangre real, ya impopulares representantes de una dinastía de dudosa ascendencia. Atada y bien atada estuvo España, pero las ataduras, como todo, se desgastan y acaban por romperse por ese afán de tensarlas década tras década.


El TJUE les ha abollado el orgullo de un mazazo. Ha reventado algunos eslabones de las pesadas cadenas que amarran España al pasado. Son arrogantes, no pueden evitarlo. Se comportan como niños consentidos y hasta ahora nadie les había parado los pies. Por eso ahora se han vuelto unos furibundos anti-europeos de la noche a la mañana. La “Doctrina Junqueras” ha humillado a toda la élite filofranquista en su guerra sin cuartel ni honor contra los independentistas catalanes. “Puta Europa” gritan ahora ultrajados políticos y periodistas rebosantes de bilis. Claman por un brexit a la española, un “Spexit” (que uno se pregunta por qué no se dice Spainexit, en vez de utilizar el nombre de un medicamento), porque no admiten haber perdido la batalla del Europarlamento, ni admiten que el tribunal de Luxemburgo les diga a su Tribunal Supremo que ha prevaricado, falseado, trampeado, que ha cometido atropello deliberado contra los presos políticos catalanes, que han vulnerado los derechos políticos de sus víctimas, que han violado la inmunidad europarlamentaria y encarcelado arbitrariamente retorciendo leyes por motivos puramente políticos. Hay que comprender cómo se deben de sentir cuando alguien les dice que su “consolidada democracia” es más bien, en todo su conjunto, una guarrada que es necesario coger con pinzas, que ya toca higienizarla, sanearla, limpiarla, reformarla, mejorarla, europeizarla, porque pronto se lo sugerirán los hombres de negro agitando su larga lista de deudas contraídas e impagables.


En cualquier caso, el Spexit nunca tendrá lugar y España no podrá independizarse de Europa por su cara bonita. España ya no pertenece a los españoles sencillamente porque sus gobernantes la han hipotecado repetidas veces. Debe el doble o el triple de lo que vale y no tiene con qué pagar si los catalanes la plantan. Tampoco es cierto que Madrid esté por delante de Catalunya en cuanto a producción de riqueza, eso es hacer trampas al solitario y se ha convertido en una malsana y fea costumbre en España: mentir y creerse sus propias mentiras. Y las mentiras tienen las patas muy cortas. No le auguro nada bueno en el futuro, eso si le queda algo de futuro como país.

Notas:
(*)_España sólo representa el 8% en la U.E., sin embargo el funcionariado español, que es abiertamente catalanófobo en Bruselas o en Estrasburgo, ha invadido las instituciones europeas doblando incomprensiblemente ese porcentaje (16%), lo que seguramente es criticado y mal visto por los demás estados miembros dada la inaudita e incomprensible sobrerrepresentación de España. 

(**)_Hasta la fecha de diciembre de 2018, España es el estado miembro con más expedientes abiertos por infracciones en la UE: 97 en total. Pero la cifra ya se ha superado en 2019. Eso se debe a que España no aplica o aplica demasiado tarde y de mala gana las directivas europeas, cuando no las infringe. Esas infracciones conllevan multas millonarias que el gobierno español se guarda muy mucho de publicitar a ojos de su conciudadanos.


ACTUALIDAD: Así roba Madrid a toda España

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ASÍ ROBA MADRID A TODA ESPAÑA


Madrid recauda el 49% del IVA y el 39% del IRPF con solo ser el 14% de la población.




Recaudación de impuestos en España de enero a septiembre del 2019

-IRPF

España: 63.843 millones
Madrid: 25.030 millones (39,2%)
Catalunya: 12.891 millones (20,2%)

-IVA

España: 54.056 millones 
Madrid: 26.593 millones (49,2%)
Catalunya: 13.003 millones (24,1%)

-Impuesto Sociedades

España: 8.440 millones
Madrid: 2.726 millones (32,3%)
Catalunya: 1.966 millones (23,3%)

-Impuestos especiales

España: 16.049 millones
Madrid: 13.473 millones (84%)
Catalunya: 1.166 millones (7,3%)


Les he puesto también los datos de los impuestos especiales porque incluye el de hidrocarburos, tributo que este 2019 pasó a ser estatal en esa recentralización que no para.


Bien...

Si sumamos los impuestos de arriba más el de tráfico exterior, no residente, etc nos sale que Madrid ha recaudado hasta el septiembre 69.932 millones de los 149.221 millones totales. Es decir, el 46,9%...
Catalunya el 20,4%.

Veamos los datos económicos de Catalunya (16% de la población) y de Madrid (14,3%).


-Exportaciones:

Catalunya 25,1%
Madrid 10,6%

-Industria:

Catalunya 22,5%
Madrid 9,9%

-Comercio de Bienes:

Catalunya 22,8%
Madrid 8,9%

-Turismo:

Catalunya 23,1%
Madrid 8,6%

-Servicios:

Catalunya 19,8%
Madrid 34,8%


Concretando:

El peso económico de los diferentes sectores económicos en Catalunya es acorde a los impuestos que pagan los catalanes.
No así en Madrid...

Madrid tiene el 14,3% de la población pero recauda el 46,9% de los impuestos.

Madrid está un 50% por debajo de su peso poblacional en Exportaciones-Industria-Comercio-Turismo (no así en Servicios) y en cambio recauda el 39,2% del IRPF; el 49,2% del IVA; y el 32,3% del impuesto de sociedades. 

Es decir, la mitad de todas las facturas con IVA que pagan los españoles es a empresas con sede en Madrid; donde viven 6,6 millones recaudan lo mismo que donde viven 40 millones.


Ese efecto sede hace también que el IRPF sea brutal. Okey, es algo normal; el salario de los funcionarios de los ministerios de Madrid y del Ibex 35 son altos. Aunque esos sueldos salen de los impuestos que pagan el resto de los españoles mediante su declaración de renta y consumo con IVA...

Por ejemplo, cuando usted paga la gasolina en una estación de REPSOL, está pagando el sueldo de su sede en Madrid con 4.000 trabajadores con remuneraciones fabulosas.

Por cierto, una pequeña anomalía se observa en el impuesto de sociedades que no está a la altura del IRPF e IVA. Una muestra que, además de expoliar los ingresos de otras comunidades, esas empresas situadas en Madrid hacen ingeniería fiscal para no pagar impuestos.

Cada vez quieren pagar menos; en lo que vamos de año, por el impuesto de sociedades, Madrid ha recaudado un -4,7% respecto al año pasado, eso ha provocado un efecto dominó en España (-3,2%) No así en Catalunya (+2,4%).

Esta singularidad de brutal recaudación de una región (casi única en el mundo occidental) hace que España no pueda tener un cambio de financiación ya que, si a Madrid le dieran más del 50% del IRPF, estaría sobrefinanciada. Algo que sí corrige el IVA.


Algún día se darán cuenta los españoles que el problema no es Catalunya, es Madrid.



Fuente: https://www.agenciatributaria.es/AEAT.internet/Inicio/La_Agencia_Tributaria/Memorias_y_estadisticas_tributarias/Estadisticas/Recaudacion_tributaria/Informes_mensuales_de_Recaudacion_Tributaria/2019/2019.shtml

Artículo de Jordi Català / in Spain Crisis.
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ACTUALIDAD: Suficiencia y Soberbia

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LA SOBERBIA SERÁ LA PERDICIÓN DE ESPAÑA


El tsunami democrático europeo hace estragos en España




La reciente sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea hará historia. Y no únicamente dentro del marco jurídico-político del Estado Español, también en el internacional. Para empezar, el requisito que dice que los eurodiputados tienen que pasar primero por el Congreso a jurar la Constitución ha sido borrado de un plumazo porque, como afirma la sentencia, impecablemente democrática, la calidad de eurodiputado sólo (¡sólo!) la otorga la ciudadanía con sus votos, ninguna formalidad ulterior estatal. España, pues, tendrá que pintarse su “formalidad” al óleo ya que no se puede subordinar el veredicto de las urnas a ningún caprichito nacionalista. Estamos hablando de una sentencia que crea jurisprudencia, que afecta a todos los estados miembros de la UE y que será un referente en el futuro.


Otra razón por la cual esta sentencia hará historia es porque constituye una descalificación contundente de la judicatura española y pone en evidencia que no está al servicio de la justicia, sino al servicio del Estado, de manera que acusa, juzga y condena en función de los intereses políticos. El llamado “juicio del Procés”, como hemos visto, ha sido una farsa repugnante, una burla al derecho democrático y un acto de venganza contra Catalunya por haber quitado la máscara al Estado Español y mostrado la fantasmada que supuso su famosa “Transición”: una pura escenificación de la filosofía del príncipe de Salina, el personaje de Tomasi di Lampedusa, encarnada en esta frase: “Era necesario que alguna cosa cambiara para que todo continuara como antes”.


Pero la bomba jurídica lanzada por el TJUE sobre el Estado Español ha tenido otros efectos, especialmente en los ámbitos simbólico, psicológico y moral: un gigantesco descrédito que lo emparenta con Turquía, una humillación que le ha dejado en estado de shock–recordemos cómo se escondieron Pedro Sánchez y Miquel Iceta- y un batacazo moral imborrable. Otra cosa son los golpes de efecto que hace y que hará para aparentar que Europa le resbala. La notificación de la sentencia contra el Presidente Quim Torra el mismo día que Europa condenaba a España es un ejemplo, cosa que demuestra hasta qué punto no hay separación de poderes en el Estado Español. Los cajones y las carpetas judiciales se abren y cierran en función de los intereses políticos de cada momento.


No es casual que la letra del himno de Catalunya defina a esta gente como “ufana y soberbia”. La suficiencia y la soberbia son rasgos definitorios del Estado Español y, cuatro siglos después, sigue fiel a ese talante. Esperar un cambio, por tanto, es soñar. No solo no cambiará sino que nunca, nunca, nunca cumplirá ni uno de los pactos que haga con Catalunya o con algún partido catalán. Nunca. Todos los acuerdos, todos los pactos, todos los compromisos que no estén tutelados por una instancia internacional serán automáticamente incumplidos por España sin el menor reparo ni escrúpulo, por la sencilla razón de que su fanatismo místicoreligioso establece que la unidad de España está por encima de los derechos humanos y, en consecuencia, justifica la violación de éstos.




Estos días, el mundo ha tenido una prueba de las chabacanas presiones españolas a David Sassoli, presidente del Parlamento Europeo, exigiéndole que aplazara tanto como pudiera cualquier decisión vinculada con la sentencia y con sus efectos en las personas del Presidente Carles Puigdemont, el vice-presidente Oriol Junqueras y el conseller Toni Comín. En este sentido, fue un espectáculo esperpéntico el comportamiento de Josep Borrell, abandonando, rabioso, la eurocámara para no tener que oír las directrices de Sassoli, y el de Iratxe García, presidenta del grupo socialista europeo y mano derecha de Pedro Sánchez, amenazando a Sassoli y gritándole “¡tú no puedes hacer esto a España!¿Te das cuenta de lo que vas a hacer?”. El diario francés Libération lo titulaba “Ataque de nervios español en Estrasburgo”, y lo explicaba muy gráficamente hablando de funcionarios españoles infiltrados a las órdenes de Madrid y del comportamiento histérico de Iratxe García. Lo decía así: “García pierde el control de sus nervios y se pone a gritar”. Y continuaba: “Rabiosa, tira los dossieres al suelo, pero Sassoli, en absoluto alterado por la violencia española, no cede”. El episodio se repitió cuando García intentó impedir la fotografía de Puigdemont y Comín luciendo el distintivo dentro de la eurocámara, pero fracasó estrellándose contra la democracia y, como hemos visto, la fotografía dio la vuelta al mundo.


La sentencia del TJUE, ya lo vemos, es un tsunami democrático que ha hecho estragos en España, la ha herido profundamente en su orgullo y ha demostrado que lo único que le interesa de Europa son las ayudas económicas. España sólo es europea geográficamente hablando, porque de pensamiento nunca lo ha sido. Por esto, cuando Europa no le ríe las gracias, la maldice. “¡Con Alemania no se habrían atrevido!” gritaron los políticos españoles mientras vomitaban su bilis. Es para contestarles que si los quince inmigrantes africanos que ellos asesinaron cuando intentaban llegar a la costa de Ceuta en 2014, hubiesen sido alemanes no se habrían atrevido, cobardes racistas! “La Guardia Civil nos disparaba a bocajarro” explicaba Hervé, un superviviente camerunés que escapó a la matanza.


Estas reacciones paroxísticas, como ahora considerar que Europa no deja que España haga lo que le venga en gana, revelan un inmenso complejo de inferioridad, un despecho por haber visto refutada aquella máxima española que dice “la ley soy yo” y un reconocimiento implícito de la culpa. Eso es, España sabe de sobras que ha violado los derechos humanos, y lo que le escuece no es que Europa lo haya visto sino que ose reprochárselo. Su reacción, pues, viene de esta conclusión: “Tengo derecho a violar los derechos humanos en nombre de la unidad de España cuando quiera y como quiera, y si me lo reprochan es porque soy yo; a otro no se lo echarían en cara”. Es la reacción de la soberbia.


Digamos finalmente que la maniobra española para inhabilitar el President Quim Torra, propia de un Estado absolutista dentro del cual los votos no tienen ningún valor y los dirigentes políticos se quitan y se ponen en función de su sumisión al régimen, forma parte de esta violación sistemática de los derechos políticos y civiles. España sitúa la Junta Electoral –que es un órgano ultranacionalista español- por encima del Presidente de la Generalitat y le acusa de desobedecer por no haber retirado del balcón de palacio la pancarta que pedía libertad para los presos políticos. Opina el Estado Español que no hay presos políticos y que, por tanto, la pancarta no podía ampararse en la libertad de expresión. ¿A que es alucinante ese razonamiento? Pues claro que lo es, pero éste es el nivel. Sin embargo, la sentencia del TJUE deja bien clara la existencia de estos presos políticos y la violación de los derechos políticos y civiles que ha supuesto el “juicio del Procés”, razón por la cual todas sus consecuencias deberían quedar sin efecto. Hablando en plata en tres puntos: uno, el President Torra hacía uso de la libertad de expresión colgando una pancarta; dos, defendía un derecho humano básico; y tres, su exhibición tenía y tiene más sentido que nunca.



Dice un antiguo proverbio que “toda perdición tiene su origen en la soberbia”, y es bien cierto. La soberbia será la perdición de España. No lo sabe ni lo quiere saber, pero lo será. Se diría que necesita inventarse enemigos, como la independencia de Catalunya, para no tener que afrontar esta terrible verdad, pero día tras día avanza inexorablemente hacia su destino.


Artículo de Víctor Alexandre / in elmon.cat

29-12-2019.